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Nudos (eternidad de finitudes)

MarcosR

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Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Densa eternidad de finitudes
se desploman perplejas
desde el fondo del cielo,
apretando los puños
en franca despedida,
precipitando duelos
sobre nuestras cabezas
somnolientas de páginas.

Se rompen los cristales
fatalmente exprimidos
por las lenguas del odio,
en otro atardecer
tapado de murallas,
en el gélido golfo
del tiempo prematuro.

Y nada es lo que era.
Y todo es para nada.
Y la nada lo es todo.

Se desbordan los ríos
sobre los campos hoscos.
Las lánguidas arterias femorales
tapadas de cangrejos eremitas,
eclosionan de tinta
e inundan todo encierro,
y el cuerpo es un latido
que avanza a contramano.

A menudo es urgente
salirse del camino
para ser arrasado,
borrado, desotrado,
fulminado de versos
que pongan fin al fin,
y al sobrio desatino
en que nos anudamos.

Bajan rodando
como piedras gigantes
por el lomo de un cerro,
las grandes epopeyas
hasta nuestros insomnes relucientes
relojes rutinarios...

La historia se detiene en el semáforo...

Y a saltos de langosta
el destino destina,
los pasos necesarios...
 
Última edición:
Densa eternidad de finitudes
se desploman perplejas
desde el fondo del cielo,
apretando los puños
en franca despedida,
precipitando duelos
sobre nuestras cabezas
somnolientas de páginas.

Se rompen los cristales
fatalmente exprimidos
por las lenguas del odio,
en otro atardecer
tapado de murallas,
en el gélido golfo
del tiempo prematuro.

Y nada es lo que era.
Y todo es para nada.
Y la nada lo es todo.

Se desbordan los ríos
sobre los campos hoscos.
Las lánguidas arterias femorales
tapadas de cangrejos eremitas,
eclosionan de tinta
e inundan todo encierro,
y el cuerpo es un latido
que avanza a contramano.

A menudo es urgente
salirse del camino
para ser arrasado,
borrado, desotrado,
fulminado de versos
que pongan fin al fin,
y al sobrio desatino
en que nos anudamos.

Bajan rodando
como piedras gigantes
por el lomo de un cerro,
las grandes epopeyas
hasta nuestros insomnes relucientes
relojes rutinarios...

La historia se detiene en el semáforo...

Y a saltos de langosta
el destino destina,
los pasos necesarios...
Con una mano
desatas el nudo
y con la otra ciñes el escudo;
reflexivo como la hoz
cortando maleza ;
me gustó tu propuesta.
Felicitaciones poeta.
 
Densa eternidad de finitudes
se desploman perplejas
desde el fondo del cielo,
apretando los puños
en franca despedida,
precipitando duelos
sobre nuestras cabezas
somnolientas de páginas.

Se rompen los cristales
fatalmente exprimidos
por las lenguas del odio,
en otro atardecer
tapado de murallas,
en el gélido golfo
del tiempo prematuro.

Y nada es lo que era.
Y todo es para nada.
Y la nada lo es todo.

Se desbordan los ríos
sobre los campos hoscos.
Las lánguidas arterias femorales
tapadas de cangrejos eremitas,
eclosionan de tinta
e inundan todo encierro,
y el cuerpo es un latido
que avanza a contramano.

A menudo es urgente
salirse del camino
para ser arrasado,
borrado, desotrado,
fulminado de versos
que pongan fin al fin,
y al sobrio desatino
en que nos anudamos.

Bajan rodando
como piedras gigantes
por el lomo de un cerro,
las grandes epopeyas
hasta nuestros insomnes relucientes
relojes rutinarios...

La historia se detiene en el semáforo...

Y a saltos de langosta
el destino destina,
los pasos necesarios...

Una excelente obra, no siempre el destino es lo que creemos, importante
pero desde la reflexion conceptuar que nuestros actos tambien influyen.
una dicotomia entre lo que es y a la vez desaparece, un juego reflexivo,
generalmente entorpecido por el hilar de los acontemientos. felicidades
por la obra. saludos de luzyabsenta
 
Densa eternidad de finitudes
se desploman perplejas
desde el fondo del cielo,
apretando los puños
en franca despedida,
precipitando duelos
sobre nuestras cabezas
somnolientas de páginas.

Se rompen los cristales
fatalmente exprimidos
por las lenguas del odio,
en otro atardecer
tapado de murallas,
en el gélido golfo
del tiempo prematuro.

Y nada es lo que era.
Y todo es para nada.
Y la nada lo es todo.

Se desbordan los ríos
sobre los campos hoscos.
Las lánguidas arterias femorales
tapadas de cangrejos eremitas,
eclosionan de tinta
e inundan todo encierro,
y el cuerpo es un latido
que avanza a contramano.

A menudo es urgente
salirse del camino
para ser arrasado,
borrado, desotrado,
fulminado de versos
que pongan fin al fin,
y al sobrio desatino
en que nos anudamos.

Bajan rodando
como piedras gigantes
por el lomo de un cerro,
las grandes epopeyas
hasta nuestros insomnes relucientes
relojes rutinarios...

La historia se detiene en el semáforo...

Y a saltos de langosta
el destino destina,
los pasos necesarios...
A veces hay nudos difíciles pero la vida enseña que no hay nudo que no pueda ser desatado, quizas es un asunto de cómo está el nudo mismo. Me gustó el poema, un abrazo
 
Densa eternidad de finitudes
se desploman perplejas
desde el fondo del cielo,
apretando los puños
en franca despedida,
precipitando duelos
sobre nuestras cabezas
somnolientas de páginas.

Se rompen los cristales
fatalmente exprimidos
por las lenguas del odio,
en otro atardecer
tapado de murallas,
en el gélido golfo
del tiempo prematuro.

Y nada es lo que era.
Y todo es para nada.
Y la nada lo es todo.

Se desbordan los ríos
sobre los campos hoscos.
Las lánguidas arterias femorales
tapadas de cangrejos eremitas,
eclosionan de tinta
e inundan todo encierro,
y el cuerpo es un latido
que avanza a contramano.

A menudo es urgente
salirse del camino
para ser arrasado,
borrado, desotrado,
fulminado de versos
que pongan fin al fin,
y al sobrio desatino
en que nos anudamos.

Bajan rodando
como piedras gigantes
por el lomo de un cerro,
las grandes epopeyas
hasta nuestros insomnes relucientes
relojes rutinarios...

La historia se detiene en el semáforo...

Y a saltos de langosta
el destino destina,
los pasos necesarios...

La pluma, la palabra siempre será no solo expresión, también escape de esta realidad que arrasa, que anuda y entristece.
Es un poema surrealista que no deja de lado los sentimientos profundos del ser.
Fue un gusto leerte, Marcos.
Un abrazo y feliz semana.
 
El destino destina los pasos necesarios ... complejo el asunto, se cree en el destino, pero las actuaciones de cada uno también cuentan y suman y muchas veces restan .
Buen poema compañero, saludos
Así es querida Rosmery.
Es todo muy confuso.
Admito que no estoy seguro de nada, salvo de que vine y de que me iré.
Luego si el destino está escrito, o si lo escribimos a cada paso, o si está escrito que lo escribimos.
No tengo ni idea, pero no puedo dejar de preguntarlo.
Muchas gracias por la visita y comentario.
Gran abrazo.
 
Una excelente obra, no siempre el destino es lo que creemos, importante
pero desde la reflexion conceptuar que nuestros actos tambien influyen.
una dicotomia entre lo que es y a la vez desaparece, un juego reflexivo,
generalmente entorpecido por el hilar de los acontemientos. felicidades
por la obra. saludos de luzyabsenta
Hola maestro Luzyabsenta.
De eso se trata, intentar caminar entre lo que nos toca y lo que hacemos con eso que nos toca.
Muchas gracias por la visita y amable comentario.
Le mando un abrazo.
 
La pluma, la palabra siempre será no solo expresión, también escape de esta realidad que arrasa, que anuda y entristece.
Es un poema surrealista que no deja de lado los sentimientos profundos del ser.
Fue un gusto leerte, Marcos.
Un abrazo y feliz semana.
Hola, Cecilya.
Quizá somos sólo eso, palabras, relatos.
Muchas gracias por la visita y comentario.
Abrazo grande!
 
Siga compañero... que poco a poco viene mejorando y configurando (gracias a su propio esfuerzo) ese estilo que ya se viene plasmando en cada una de sus entregas poéticas. Felicitaciones a vuestra dedicación siempre continua.
Su amigo:
Hola, Iván amigo!
Te agradezco mucho tan amables palabras que son un gran aliciente para continuar con el esfuerzo.
Muchas gracias por estar compañero y por la buena onda que siempre has tenido.
Te mando un gran abrazo y deseos de una buena semana.
 
Densa eternidad de finitudes
se desploman perplejas
desde el fondo del cielo,
apretando los puños
en franca despedida,
precipitando duelos
sobre nuestras cabezas
somnolientas de páginas.

Se rompen los cristales
fatalmente exprimidos
por las lenguas del odio,
en otro atardecer
tapado de murallas,
en el gélido golfo
del tiempo prematuro.

Y nada es lo que era.
Y todo es para nada.
Y la nada lo es todo.

Se desbordan los ríos
sobre los campos hoscos.
Las lánguidas arterias femorales
tapadas de cangrejos eremitas,
eclosionan de tinta
e inundan todo encierro,
y el cuerpo es un latido
que avanza a contramano.

A menudo es urgente
salirse del camino
para ser arrasado,
borrado, desotrado,
fulminado de versos
que pongan fin al fin,
y al sobrio desatino
en que nos anudamos.

Bajan rodando
como piedras gigantes
por el lomo de un cerro,
las grandes epopeyas
hasta nuestros insomnes relucientes
relojes rutinarios...

La historia se detiene en el semáforo...

Y a saltos de langosta
el destino destina,
los pasos necesarios...



Bellísimo poema, Marcos, enhorabuena por él. La palabra que usas en uno de sus versos, en concreto ''desotrado'', me trae personalmente recuerdos y aromas de mi adolescencia. Un abrazo amistoso!!
 

POEMA RECOMENDADO

MUNDOPOESIA.COM


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CON TODO EL CARIÑO DE MUNDOPOESIA.COM

 
Densa eternidad de finitudes
se desploman perplejas
desde el fondo del cielo,
apretando los puños
en franca despedida,
precipitando duelos
sobre nuestras cabezas
somnolientas de páginas.

Se rompen los cristales
fatalmente exprimidos
por las lenguas del odio,
en otro atardecer
tapado de murallas,
en el gélido golfo
del tiempo prematuro.

Y nada es lo que era.
Y todo es para nada.
Y la nada lo es todo.

Se desbordan los ríos
sobre los campos hoscos.
Las lánguidas arterias femorales
tapadas de cangrejos eremitas,
eclosionan de tinta
e inundan todo encierro,
y el cuerpo es un latido
que avanza a contramano.

A menudo es urgente
salirse del camino
para ser arrasado,
borrado, desotrado,
fulminado de versos
que pongan fin al fin,
y al sobrio desatino
en que nos anudamos.

Bajan rodando
como piedras gigantes
por el lomo de un cerro,
las grandes epopeyas
hasta nuestros insomnes relucientes
relojes rutinarios...

La historia se detiene en el semáforo...

Y a saltos de langosta
el destino destina,
los pasos necesarios...
Maravilla, MarcosR, es espléndida tu poesía. Felicidades por el reconocimiento.
Un abrazo.
Luciana.
 
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