prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
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[TD="colspan: 2"]Mi nombre es Bestia, soy palabra despreciada por los pirómanos de libros.
El desprecio es un bautismo que me hace ser lo que ellos creen.
Me escondo en los bosques y me cazan.
A veces estoy entre los labios de un hombre solo, en la cuna de los lamentos.
En los eclipses mendigo sal a Brancusi ( palabra confundida con la mesa del silencio,
la columna infinita o la musa dormida).
Es que la gente sabe decapitar la lengua de la gente.
Soy una de las cabezas caídas por no ser amor, uno de los frutos
de los árboles en llamas que no se doblegan hacia la pereza del agua.
Tengo alma de murciélagos, es verdad. Y este poema es mi cueva.[/TD]
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[TD="colspan: 2"]Mi nombre es Bestia, soy palabra despreciada por los pirómanos de libros.
El desprecio es un bautismo que me hace ser lo que ellos creen.
Me escondo en los bosques y me cazan.
A veces estoy entre los labios de un hombre solo, en la cuna de los lamentos.
En los eclipses mendigo sal a Brancusi ( palabra confundida con la mesa del silencio,
la columna infinita o la musa dormida).
Es que la gente sabe decapitar la lengua de la gente.
Soy una de las cabezas caídas por no ser amor, uno de los frutos
de los árboles en llamas que no se doblegan hacia la pereza del agua.
Tengo alma de murciélagos, es verdad. Y este poema es mi cueva.[/TD]
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