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La impotencia de ser persona

No creo que sea precisamente tragedia, es sólo una de las tantas formas de vida que cada uno tenemos, amigo.
La vida resulta muy difícil de comprender por momentos y muy en el fondo del alma no llegamos a aclarar cuando el corazón ama y llora... A veces no tenemos ojos para poder ver y comprender eso.

Un abrazo, que tengas una buena noche amigo.
 

Hay personas que quieren ayudar y no saben a quien,
aquí es el dilema.
En las cuevas del alma
no existen sombras
ni han de nacer los seres
que hagan posible su devenir.
No existen ojos para lo que se ama.




Ojalá se pudiera ver más allá de lo evidente cuando uno ama, seria menos difícil y dolería menos...
Hermosamente breve, grandioso prisi, abrazotes y admiración eterna.
 
El sentimiento de ayudar es humano.. aunque por experiencia diré que a veces no se puede salvar a alguien de sí mismo, y además el coste es muy alto. Sólo entonces somos realmente conscientes de nuestra impotencia, pero es algo que hay que asumir. Buena reflexión, amigo. Besos.
 
Me encanta bucear por tus pensamientos, aunque a veces sea hasta el fondo del océano. Certeza y sensibilidad palpable en tu poema. Un verdadero placer como siempre. Abrazos y todas mis estrellas.
 
Cuando te leo, me asusto tanto, que me preguntó, ¿qué es amar?

La visión que yo tengo, no es tan sufrida.

de hecho, no deberia haberlo.

Un abrazo al alma
 
Exquisito... y ese verso final, GENIAL.... Eres extraordinario, Prisionero, muy grato pasar, muchas gracias. Abrazos
 

Hay personas que quieren ayudar y no saben a quien,
aquí es el dilema.
En las cuevas del alma
no existen sombras
ni han de nacer los seres
que hagan posible su devenir.
No existen ojos para lo que se ama.

Buenas letras Marius como siempre me sorprendes con tu habilidad y talento amigo,
mucha reflexión y sabiduría en tu inspiración. Todas las estrellas para que te acompañen
siempre en tus letras. Un beso y un abrazo de tu amiga Tere.
 

Hay personas que quieren ayudar y no saben a quien,
aquí es el dilema.
En las cuevas del alma
no existen sombras
ni han de nacer los seres
que hagan posible su devenir.
No existen ojos para lo que se ama.


Por Dios, cuánto tiempo llevo leyendo estas pocas líneas, amigo, ¿qué has querido decir?
Has planteado la diferencia que hay en nosotros entre la parte etérea, el alma, los sentimientos o quizá la conexión que pueda haber con un lazo espiritual y por otro lado el soma, el físico, la parte que traduce a la vida real la pureza que se activa allá arriba, en nuestra ánima.
"No han de nacer los seres que hagan posible su devenir", devenir de las sombras del alma, entiendo yo. Y siendo así planteas que la pureza del espíritu, si existe, no se verá incomodada en el futuro por las generaciones que vengan, por nuestros avances tecnológicos o nuestra evolución-involución futura, como no ha sido afectada en el pasado por las mismas efemérides hasta el hombre proclamado "del siglo XXI".
LLegados a este punto, el alma puede ser perfecta y noble. Un regalo divino.
Aquí comienza mi nebulosa.
Una posibilidad. Proclamas un amor universal por tantas cosas que amas y se produciría un desencuentro entre la voluntad del alma de ayudar, tal como dices en la primera línea, y la necesidad de elegir a quién. Esta dicotomía iría excluyendo sujetos, no puedes ayudar ni salvar al mundo entero, sólo a quien elijas. A quien permita tu tiempo y tu esfuerzo, sea económico, sea físico, sea el azar quien te ponga en el sitio adecuado. Tantas veces repetirás el "si hubiera estado allí, lo podría haber evitado". Pero no es posible.
Tal vez ahí entra el verso del desenlace "no hay ojos para lo que se ama". No puedes elegir, no es justo elegir a quién salvar, y de ahí la impotencia de ser persona.
Tal vez nos quieres decir además que amamos con el alma, algo tan compacto y libre de grietas como nos anticipabas en las líneas previas, y que este amor no se ve ultrajado por los ojos, la parte física, la que endulza o también avinagra nuestras sensaciones, siendo el amor parte metafísica y espiritual del ser humano, trascendiendo del cuerpo e igualmente, como el ánima, libre de grietas (ojos que maticen o malversen el empíreo sentimiento), este amor sea independiente tal vez de la traducción que nuestros ojos socializados por el mundo nos hagan, por tanto, sería amor libre, propio y partiendo del alma y repartido al resto de nuestro cuerpo y no mediatizado por éste, no habría ojos para este amor que es anterior a la percepción del ser humano de aquello que lo rodea. En una sola frase, "sentí que lo quería o lo amaba sin haberle conocido". Hay algo espiritual ahí.
Saludos, amigo Marius
 

Hay personas que quieren ayudar y no saben a quien,
aquí es el dilema.
En las cuevas del alma
no existen sombras
ni han de nacer los seres
que hagan posible su devenir.
No existen ojos para lo que se ama.

Has dado un buen final amigo, creo que con este último verso lo simplificas todo el poema, el amor es ciego porque en el alma se esconde, pero el alma tiene luz y esa luz ilumina el amor, lo que algunas veces hay tormenta y esa luz no se proyecta bien, dejando al amor ciego, ha sido un placer leerlo, ¡Ves! me has hecho casar una de tantas conclusiones que puede haber en tus letras, ha sido un place leerlo mi buen amigo, gracias por compartirlo, abrazos.
 
Supongo que a veces, o casi siempre, nos ayudamos cuando ayudamos, a veces ayudamos a los demás para ayudarnos a nosotros mismos, lo que se ama se ama con el corazón, no con los ojos.
Interesantes siempre tus poemas Marius.
Un abrazo amigo, y todos los universos
 
Lo más importante es la capacidad de amar, lo demás, no siempre está en nuestras manos. Profundo y hermoso poema querido amigo, te felicito. Un abrazo Marius.
 
Bueno, aquí encuentro varias cosas enlazadas y solo comprendo algunas. Permite que me dentifique, por favor, en tu primer verso, a veces suelo cometer ese error, voy donde no me llaman y eso no es correcto y el último es tan cierto, amigo, nunca se fijarán los ojos en qué podría no adecuarse a uno la persona que ama, se ama no más, aunque no sea la persona más bonita, la que no tiene afinidad, la que pueda saber menos o ser menos en trato, también podría ser demasiado para uno, en eso no se fija el amor porque su abstracticidad no lo permite y el sentimiento, menos.
Los versos del medio, en el cuerpo de tu poema, es algo bello no más, tan tuyo que nada se puede decir, es tu propiedad, la esencia. Un abrazo. Muchas gracias por tanta belleza y verdades.
Te quiero, amigo.

 
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