Lebowsky
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una cabeza ronca sobre la maleta
unos zapatos abarcan sus pies
cuando dormita no despierta
cuando no tiene sueño lo sueña al revés.
Si bajo su frente algo habita
fue siempre desinterés
este hombre se desgañita
si levanta un dedo sufre estrés.
Tiene una vida disoluta
una ignorancia por momentos astuta
la voz implacable de la costumbre
hace que en su oscuridad la luz no alumbre.
Recordando las horas rotas
entre borrachos políglotas
amaneciste como un elefante
atascado en un ojo de buey
con la verdad por delante
aunque sin amor por la ley.
Y describes una ruta parabólica
naciste expulsado hacia un cielo
con una gravedad diabólica,
trabajadora con exceso de celo.
Pero despierta
y aprende a volar
o mejor aún
prepárate para aterrizar.
unos zapatos abarcan sus pies
cuando dormita no despierta
cuando no tiene sueño lo sueña al revés.
Si bajo su frente algo habita
fue siempre desinterés
este hombre se desgañita
si levanta un dedo sufre estrés.
Tiene una vida disoluta
una ignorancia por momentos astuta
la voz implacable de la costumbre
hace que en su oscuridad la luz no alumbre.
Recordando las horas rotas
entre borrachos políglotas
amaneciste como un elefante
atascado en un ojo de buey
con la verdad por delante
aunque sin amor por la ley.
Y describes una ruta parabólica
naciste expulsado hacia un cielo
con una gravedad diabólica,
trabajadora con exceso de celo.
Pero despierta
y aprende a volar
o mejor aún
prepárate para aterrizar.
Última edición: