lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Muchas gracias mi querido Alonso por dejarme tan bella huella en estos versos a los que tanto cariño tengo. Para un niño nunca hay problema en salpicar y estropear sus zapatos, para las madres sí jejejeje...Gracias mi entrañable amigo, millones de gracias por tu querida presencia y cálidas palabras....muáááááackssssss....Parece que va a llover, y ese charquito del cielo va a bajar para salpicarnos de alegría.
Un ligero inconveniente son esos zapatitos nuevos; pero fui niño, y los problemas de un niño no son mayores ni menores que los nuestros. Son proporcionales a su tamaño y crean incertidumbres.
Muy bueno, Lomi, este poema que trae la calma después de la tempestad y todo vuelve a su sitio; ilusión incluida.
Besos hasta tus sureñas tierras primaverales.