lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Hay un charquito en el azul del cielo,
que quisiera bajar a la tierra,
para salpicar de espumas blancas
unos zapatitos nuevos.
Y empiezan a caer lágrimas redondas
en feliz y alegre tintineo,
columpiándose en las ramas,
patinando en los suelos.
¡Ay, charquito de agua,
que bajaste del mismo cielo!,
no mojes mis zapatitos,
que hoy los estreno.
Más se secó el charquito,
debido al Sol y al viento,
y una niña pudo estrenar
sus zapatitos nuevos.