
ÁGILES NERVADURAS
Adivinando un grosero amanecer
calan los humeantes vapuleos,
dolor atormentado que me augura
una magia de sudor extraviado.
Almohada explotada, cara abierta
queriendo comprobar conjugaciones
en esa serena y limpia humedad
que es hora para el convincente cuerpo.
Separar la cabeza, ver horrores
gritos de trazos ágiles, cortejos
que conforman mis nervadas columnas
y columpios firmes en la rutina.
Queda así la candidez de esos actos
marcando espacios de vuelo harapiento
que pilotan luchando, en ventanas,
para ese odio de palomas huidizas.
Solamente quiero limpiar el vidrio
de esas memorias y urgentes luceras
que, desnudándose en codo derecho,
miran con contraluz de densidad.
* * * * * * *
(luzyabsenta)
Rasgar la naturaleza, arroparse en ese acto y desde cualquier arco
serenar ese cristal dolorido que es foco de luces y sueños vibrantes.
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