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Hoy encontré un supuesto amor,
pero no será nunca amor, si no es en el fuego probado.
Las mujeres somos aves sensibles,
no somos rocas, ni frutas solamente de deseo,
en nuestro corazón late el ansia de ser amada y respetada,
no manchen nuestras hojas con sus sicalípticas miradas.
¿Amor, amar?
Amar es comprender y respetar,
amar es ser compañero, amigo preciado,
si dices que amas a una mujer
respeta sus pétalos
y tenla como un bien preciado.
¿Qué aprovecha ser solo flor de sexo para una mujer?
¿En qué le mejora sus bríos?
Hombre necio,
ella es una joya de gran valía
no es justo que de sus sentimientos te rías.
Amor
verdadero es amor completo,
amor que da tiempo,
amor que consuela, amor que comparte,
amor que se preocupa por ti.
Sin estas bases consolidadas
¿Para qué quiero un amor pasajero?
¿Para quemarme en su fuego?
No, yo no quiero ser objeto
de su falso ego.
Autor: Edith Colqui Rojas Todos los derechos reservados
Imagen de la red
Eres mi rey,
la fórmula perfecta para ser feliz.
En tus sombreros poesía
encuentro un mar de vida,
y en tus ojos de cielo,
un planeta poblado de estrellas.
¡Cuántos tumbos diste por la vida!
¡Cuánta sal rodeó tu camino!
Pero siempre te levantaste erguido,
porque eres rey; tu linaje es de aplomo y de amor perfecto.
Eres el rey de mis mañanas,
el que siembra mágicas auroras en mi vida,
el que me regala un sol radiante entre sus dedos.
Vivo soñando ser tu princesa, vivo anhelando ser tu novia blanca, la que te inspira versos de oro y de hojalata, la que sueña feliz en tus brazos, barcas inmensas de amor.
Vivo añorando tus besos manzanos, vivo ansiando tus caricias terciopelo.
Los cuentos de hadas sí existen, yo los he leído todos en la magia de tu ternura en tus cascadas incesantes de caricias, en el cielo nuevo que me ofreciste para soñar contigo.
Me ofreciste, lluvia de margaritas, sol en invierno, abundancia en mi escasez.
Me diste todo lo que mi corazón anhelaba; esas gavillas brillantes que tanto esperaba de ti.
I LIVE DREAMING TO BE YOUR PRINCESS I live dreaming of being your princess I live longing to be your white girlfriend the one that inspires you verses of gold and tin, the one who dreams happily in your arms, huge boats of love.
I live longing for your kisses apple trees, I live longing for your velvet caresses.
Fairy tales exist I've read them all in the magic of your tenderness in your incessant waterfalls of caresses, In the new heaven that you offered me dream about you
You offered me rain of daisies sun in winter Abundance in my scarcity.
You gave me your everything my heart longed for; those shiny sheaves I expected a lot from you.
No, aún no he muerto, en los rosales de tu amor, y aunque sus pétalos frescos aún estremezcan mis pupilas, cansadas de llorar, no ha fenecido mi esperanza, mis ganas de vivir; aunque tiemble de soledad, sin ti.
Su estocada fue, aguda, feroz, inclemente, pero no me ha vencido, ¡No me vencerá! Aunque te ame, cada día más.
No me tragarán sus terribles fauces, no me dejaré envolver en el pozo de la depresión, ¡Aunque ya no te pueda ver, jamás!
Derramaré muchas lágrimas en sus jardines enamorados, me desvelaré con sus oleajes de recuerdos, pero no desfalleceré, ¡No, no lo haré!
En mi bosque de penumbras aún versos blancos escribí, y mis azucenas no perderán su perfume de ternura jamás.
No me he muerto de amor, aunque resulté herida como un pájaro con alas rotas, y me quedé pobre, indefensa, sin calor, sin tus besos; sin ti.
¿Sufrí? Sí, sufrí a vaso lleno denso, intenso; pero no morí, porque el sol de la esperanza aún brilla en lo alto para mí, porque soy joven, porque amo la vida, y puedo empezar de nuevo con valor.
Saldré del umbral de la oscuridad a otros cielos marcharé, donde mi luna no sea decepcionada, ni mi corazón partido en mil pedazos.
Volará tu recuerdo de mi alma como aves lejanas en bandadas, como un grano de polvo que se extingue en el aire, mi amor por ti, poco a poco desaparecerá; lo sé.
Me cansé de esperar que florezcan rosas de los perales, Me cansé de buscar afecto de quien no sabe lo que significa eso, me cansé de esperar como estatua a un amor que no llega a mis veras.
Me cansé de mendigar amor al que no lo merece. De escuchar palabras sin fundamento ¡Tan huecas por dentro!
Me cansé de esperar del destino los granos de la felicidad. Me cansé de velar a un amor que ya está muerto hace tiempo. Me cansé de ser la tonta del cuento, La niña abnegada, la inocente paloma que todo lo entregaba sin reclamar nada.
Me cansé de buscar sola un mundo más justo; de tirar polen de paz en desiertos sin alma. Me cansé de confiar en gente que no vale la pena.
Me cansé de oír tus falsas promesas, de creer siempre en tus tretas.
Ahora soy un alma liberada, quiero ser feliz con mis propias estrellas y rosas. ya no dependeré de los demás para estirar mis alas al viento; para esbozar una sonrisa o decir lo que pienso.
Soy tu Beatriz amada, tu luna refulgente, tu estrella sideral. Te hablo en voz de cristalinas aguas, en voz de cándidos ángeles celestiales ¡Soy tu musa celestial!
Conmigo conocerás el infierno seré tu intercesora en el paraíso, tú serás mi Geo de amor, ¡Yo soy solo tuya mi señor!
Ven, amado Dante, mi vate, mi olivo divino; amémonos en amores paradísiacos, esos amores intensos de época medieval. Cabalguemos en pegasos de sueños, toquemos nuestros bordes sin miedos; ¡Las plumas del alma aman con mayor intensidad!
Soy la dueña de tus suspiros, tu hermosa sin par.
Tiñe de ternura mis valles, he guardado muchas florecillas y mariposas de colores para ti. Un horizonte sin mancha un cielo eternamente azul.
Llena de mis esencias tus poemarios, para mí sea tu rosa perfumada de amor.
¡Oh mi fino caballero, sin tus galanuras desespero! Ámame como ese día en el jardín con el beso de tus ojos ansiosos, con las caricias de tu alma varonil encandilada, ¡Yo soy tu Beatriz amada!
Soy tu deliciosa manzana, tu blanco lirio enamorado, tu alta escalera iluminada que te llevará al cielo de la ascendente plenitud.
Si me das un beso en la frente, siento ternura de mariposas posándose en mi alma, si acaricias mis cabellos, mi corazón se eleva a los altos cielos y explota en purpurina de amor perfecto.
Tus plumajes de besos y caricias, me hacen sentir mujer nueva; me miro en tus lunas, me encuentro, vuelo en tus sueños y alcanzo tus escaleras.
¡Ah cariño mío! tus delicias me atan a tus castillos sin remedio, soy presa de tus enredaderas de deseos; resurjo en tus festivos tamborileros. Ternura de mariposas tiernas solo siento cuando mi frente besas, ¡Mi mago, señor, tú solo sabes cómo me embelesas!
Anonada en tus puentes y veredas, mi corazón, palpita a mil por hora en tus deliciosas sedas.
Sostén mi luna en tus manos,
no dejes que se apague su luz;
yo dentro de ella busco un cielo,
un cielo donde pueda habitar mi verso sin tu cruz.
Mis versos hechos de esferas mágicas, liberadoras,
tu cruz que me clavó en lo más alto del madero.
Sostén mi luna que aún no te he olvidado,
sostenla todavía un poco más, por un tiempo por favor.
Deja que me redima de tus besos,
de tu voz, de tu risa, de tus embelesos;
no me dejes caer aún.
No te he puesto el clavo del olvido todavía.
Aún falta un poco,
para borrar las nubes grises de tu desamor
e ir resuelta
en busca de una nueva luz de redención.
¿Cómo me recuperaré de los dardos de tu amor?
¿Cómo reviviré los pétalos de mi alba flor?
Si pasaste como trueno, como huracán,
dejándome clavados tus sellos en mi piel,
y devastada, en desastre de tu cisma quedé.
Dime, ¿cómo resucitaré los sueños que te di?
¿Cómo me devolverás el perfume de los besos que te ofrendé?
¡Cómo por Dios!
Cómo reponerme,
si te di todo mi amor a barcas llenas,
y ahora vacía sin hojas me quedé.
Para ti es fácil decir, ¡esto se acabó, olvídame ya!
Hombre sin corazón,
yo no puedo olvidar tan fácil,
yo no soy una madera inconsciente,
yo soy una azucena sensible,
hoja sensitiva que aún con el beso del viento se estremece,
esa chica ilusa que aún cree en el tintineo de las palabras de amor,
paloma que no actúa con doblez y cree en el mástil del honor.
No entiendo cómo,
loca, ciegamente te amé,
sin medir mis hilos de ternura infinita.
Si te ibas a ir hombre de papel,
¿Por qué mis labios libaste?
¿Por qué de tiernas caricias me llenaste?
¿Por qué sellaste mi piel en tu piel?
¿Cómo iba adivinar que te ibas a fugar
y dejarme rota, tan rota de mí?
Sola, tan sola sin mí.
No, no es fácil olvidar un amor que mi alma hechizó,
no es fácil tirar al basurero una pasión que quemó mi piel.
Tú te quedarás con tu sarcástica crueldad,
yo, mis hojas sensibles llevaré a otro lugar
y se las regalaré a alguien que si sepa amar de verdad.
Autora Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados.
Vivo en tus ojos
y aunque pretendas arrastrar mi recuerdo,
despedazarlo, triturarlo, demolerlo,
siempre te perseguirá.
Sentenciado estás hombre pequeño.
El llanto que derramé por ti
las noches sin dormir,
como búmeran regresarán a ti.
Siempre seré la gaviota que migra hacia ti.
Mis ojos clavados en tus ojos siempre permanecerán
como tatuajes vivientes.
No te resistas, no huyas hombre pequeño,
mi sombra te sigue,
te seguirá juguetona hasta la eternidad.
Si hasta el infierno parece cielo si estás tú, si hasta el sol parece que no quemara en su melenas largas; si hasta la lluvia parece que no mojara a tu lado, vida mía.
He sentido los mejores universos a tu lado, me has recreado como mujer nueva en tus jardines iluminados, ¡Cuántas veces he deseado morir en ti o morar perpetuamente en tus almenas!
Sí, al averno me sumerjo para llegar a ti, cruzo lunas y océanos inmensos solo para verte, mi celeste criatura.
Tú eres cielo, el mas ancho cielo, de desprendimiento y entrega para mí.
Detrás de nuestras caretas,
detrás de nuestras simuladas indiferencias,
detrás de nuestros enojos,
el amor siempre respira latente.
Nos vemos nos saludamos fríamente,
nos hacemos los sordos y mudos
cuando no congeniamos.
Pero en lo profundo del alma
somos los mismos seres que siempre nos amamos.
Caracteres diferentes,
hormonas alborotadas,
problemas del día
no apagan el amor que nos profesamos.
Quitémonos las máscaras,
vivamos en la verdad:
que yo te amo y tú me amas
con pasión desmedida.
Un poco de paciencia,
calmará el fuego
y sanará las heridas.
Cuando tú me besas, el cielo se hace estrella, la nube se hace rosa, las piedras brillantes centellas.
Cuando me besas, el día se hace mas claro, el aire, mariposas en ferviente vuelo enamorado.
Oh, divino Dante, cuando me besas, el universo se hace estático en mis veredas. No existe otro ser a quien mirar, que no sean tus pisadas, tú figura, la dulzura de tus ojos.
Cuando me besas, amor; electricidad apasionada recorre mis laderas, me hago niña entre tus dedos, pequeña flor frágil en sedienta espera.
Cuando me besas criatura nueva soy, pasó lo viejo todo es nuevo a tu lado.
No puedo amarte,
aunque me roce la luz de tus ojos en mi mente
y tu voz de violines toque la fontana de mi ser.
No puedo amarte
porque eres hombre prohibido para mí
No, no puedo amarte aunque el fuego de tus besos por dentro me queme,
aunque me incendie de pasión por ti.
Aunque llore de rabia
sabiendo que eres una fruta que me provoca
pero jamás podrá ser mía.
Vuelvo a la cordura.
No puedo amarte,
porque no puedo tocar, ni desear, lo que no es para mí;
mejor como un río libre lo dejo ir. En el horizonte despejado,
me esperan nuevos motivos para vivir.