César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
...A mi hija
Noches jóvenes, casi sin sol,Espino. Espina
herida la existencia.
Filo de bandoneón cortando en tajadas el alma.
¡Y techo blanco!
¡Y pechos de princesa!
(lejos, empolvada, una vela
se consume inexorable...)
Noches de domingo por la noche
vena rota
ácido de guitarra,
sórdida canción sin una nota.
Y yo,
silencio. Silencio una semana
pequeñas muertes mayores que ayer
menores que mañana.
Y yo, tú. Silencio.
Ultimo día de octubre y nostalgia. César el viejo. 2025
Última edición: