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Yo Silencio (2)

César Guevar

Poeta que considera el portal su segunda casa
...A mi hija​
Noches jóvenes, casi sin sol,
Espino. Espina
herida la existencia.
Filo de bandoneón cortando en tajadas el alma.

¡Y techo blanco!
¡Y pechos de princesa!
(lejos, empolvada, una vela
se consume inexorable...)

Noches de domingo por la noche
vena rota
ácido de guitarra,
sórdida canción sin una nota.

Y yo,
silencio. Silencio una semana
pequeñas muertes mayores que ayer
menores que mañana.

Y yo, tú. Silencio.



Ultimo día de octubre y nostalgia. César el viejo. 2025




 
Última edición:
...A mi hija​
Noches jóvenes, casi sin sol,
Espino. Espina
herida la existencia.
Filo de bandoneón cortando en tajadas el alma.

¡Y techo blanco!
¡Y pechos de princesa!
(lejos, empolvada, una vela
se consume inexorable...)

Noches de domingo por la noche
vena rota
ácido de guitarra,
sórdida canción sin una nota.

Y yo,
silencio. Silencio una semana
pequeñas muertes mayores que ayer
menores que mañana.

Y yo, tú. Silencio.



Ultimo día de octubre y nostalgia. César el viejo. 2025



Una sensación de reflexión sobre la soledad y la vida.
Siempre es un honor visitar sus líneas.

Le envío un saludo desde mi humilde Habana
 
Una sensación de reflexión sobre la soledad y la vida.
Siempre es un honor visitar sus líneas.

Le envío un saludo desde mi humilde Habana

¡La Habana!

Estuve en ella. Aquella ciudad vetusta orgullosa de mar y de historia. Aquella ciudad de castellano diferente y gente igual y diferente. Buscaba a alguien que ya no estaba ¿sabe?... Alguien que se había ido. Y solo encontré una nostalgia, mojada en cerveza artesanal, en un pequeño bar de Marianao.

Este poema no nació allá. Nacieron otros que anoté en un cuaderno que luego perdí, olvidado en un asiento de autobús durante un viaje, en Venezuela. Papeles tachonados... este poema no nació allá, pero pudo haber nacido. Fue el mismo silencio de las noches tardías, del sol diferente y todo tan igual tan diferente. Los que iban conmigo iban a hacer turismo. Yo iba a respirar el rastro de alguien, que ya no estaba.

Muchas gracias por venir a saludarme. Recuerdos a su Habana inolvidable.
 
Considero que el silencio es un lujo en estos días, pero cuando uno quiere una particular voz, es otro el silencio que duele, como un perfume talvez, cualquier rasgo sutil que aproxime a esa persona que añoramos cerca. Con los años aprendí que el silencio del otro se respeta... que eso es también amor propio. Disfrutemos entonces del silencio. De nuestro propio silencio.
 
Última edición:
...A mi hija​
Noches jóvenes, casi sin sol,
Espino. Espina
herida la existencia.
Filo de bandoneón cortando en tajadas el alma.

¡Y techo blanco!
¡Y pechos de princesa!
(lejos, empolvada, una vela
se consume inexorable...)

Noches de domingo por la noche
vena rota
ácido de guitarra,
sórdida canción sin una nota.

Y yo,
silencio. Silencio una semana
pequeñas muertes mayores que ayer
menores que mañana.

Y yo, tú. Silencio.



Ultimo día de octubre y nostalgia. César el viejo. 2025



Muy bonito, César. Un gusto leerte.
Saludos cordiales.
 
...A mi hija​
Noches jóvenes, casi sin sol,
Espino. Espina
herida la existencia.
Filo de bandoneón cortando en tajadas el alma.

¡Y techo blanco!
¡Y pechos de princesa!
(lejos, empolvada, una vela
se consume inexorable...)

Noches de domingo por la noche
vena rota
ácido de guitarra,
sórdida canción sin una nota.

Y yo,
silencio. Silencio una semana
pequeñas muertes mayores que ayer
menores que mañana.

Y yo, tú. Silencio.



Ultimo día de octubre y nostalgia. César el viejo. 2025



Un silencio que no se rompe ni con martillazos de un grito que deshace el alma.
Doloroso silencio y hermoso (y triste) poema.
Es un gusto leerte.
Abrazo grande.
 
Considero que el silencio es un lujo en estos días, pero cuando uno quiere una particular voz, es otro el silencio que duele, como un perfume talvez, cualquier rasgo sutil que aproxime a esa persona que añoramos cerca. Con los años aprendí que el silencio del otro se respeta... que eso es también amor propio. Disfrutemos entonces del silencio. De nuestro propio silencio.

Saliendo del silencio. Le saludo. Le deseo la mejor de las navidades en compañía de los suyos.

Muchas gracias por estar siempre pendiente de estos desvaríos, que me acontecen.
 
Un silencio que no se rompe ni con martillazos de un grito que deshace el alma.
Doloroso silencio y hermoso (y triste) poema.
Es un gusto leerte.
Abrazo grande.

Un silencio que hasta la cualidad de escribir poemas puede tapiarla, encarcelarla.

Abrazo grande para usted también, compañera. Gracias por colocar una gota de ternura sobre estos barrotes.

Felices pascuas para usted y los suyos.
 
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