Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Versos de invierno...
Si de tanto chocar el corazón
suaviza sus hastíos
y decide
descansar pacifico
a la orilla
de quien no amaba,
entonces, ha nacido
de nuevo.
Donde la soledad
del desamor
no llega,
las serpientes
no pueden hacer nido,
ahí somos como al inicio,
como siempre...
gotas diferentes
pero plenas
en el jardín del océano.
A los que no saben
de promesas,
la realidad del amor
les basta y no les aflige
el invierno,
abrazados miran
como el remolino
de la vida,
les encoge el cuerpo
y les agranda el alma.
Si de tanto chocar el corazón
suaviza sus hastíos
y decide
descansar pacifico
a la orilla
de quien no amaba,
entonces, ha nacido
de nuevo.
Donde la soledad
del desamor
no llega,
las serpientes
no pueden hacer nido,
ahí somos como al inicio,
como siempre...
gotas diferentes
pero plenas
en el jardín del océano.
A los que no saben
de promesas,
la realidad del amor
les basta y no les aflige
el invierno,
abrazados miran
como el remolino
de la vida,
les encoge el cuerpo
y les agranda el alma.