Caminemos por los suelos del centro de la ciudad sin destino fijo, ni prisa. Busquemos un banco de cemento y veamos pasar al tiempo en su infinita correría.
Invitemos un helado a aquel niño cansado de vender chicles y estribillos.
Veamos en Occidente como el sol parte hacia su jornada eterna.
Hoy, solo por hoy, veamos pasar el tiempo.
Analicemos nuestros aciertos a la vez que nuestras debilidades, ya que este mundo de cualidades nos lleva la cuenta y le salimos debiendo.
Invitemos un helado a aquel niño cansado de vender chicles y estribillos.
Veamos en Occidente como el sol parte hacia su jornada eterna.
Hoy, solo por hoy, veamos pasar el tiempo.
Analicemos nuestros aciertos a la vez que nuestras debilidades, ya que este mundo de cualidades nos lleva la cuenta y le salimos debiendo.