nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Cuando llega el frío otoño
mucha lluvia lo acompaña
y esperando al madroño
son las setas una hazaña.
Pajarillos con su trino
en el bosque se pasean
y alegrando así el camino
en los charcos aletean.
Entre pinos, bajo encinas...
las tendré que rebuscar,
¡ven conmigo si te animas!
que lo vamos a lograr.
Esa cesta llenaremos
terminando bien el día
y a casita volveremos
rebosando de alegría.
En noviembre los madroños
ya se ven de mil colores
y observando sus retoños
buscaremos los mejores.
Yo te aviso si tú quieres
cuando llegue ese momento
y te abrigas si prefieres
por el frío o por el viento.
Tere B.O
03-10-2014
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