Sol de mañana
Poeta veterana en el Portal
Ese maniático placer que confundes con alivio se llama sadismo.
Cómo te excita el hecho de tener mi alma entre tus manos;
lastimar con la misma saña que una fiera
cuando desconoce por un hueso a su fiel compañera.
Con la misma ira de un ser sanguinario no menos inhumano
por herir sin mancharte las manos.
¿Que ser pretencioso, estúpido e idiota engreído no hace de pelele en persona?
De guiñol feliz, sobajado como masoquista por acepción propia,
como yo dependiendo de ti en un morboso espectáculo público.
¿Pobre? ¡Pobre de mí!
Que me has llevado con éxito a gran escala;
entre el tira y afloja como un monigote manteado
en el medio de una verbena popular,
mascarada, mojiganga y eterna,
cual presa de tu apetito mordaz.
¡No mi amor, tampoco la hagas de mártir!
Que así de sensible y suspicaz…
Somos un roto para un descosido.
.
Última edición: