alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
Un café y tu compañía
Se que estas lejos
en la lejanía del horizonte, donde el sol se pone
donde no se oyen las palabras
donde el eco de mi amor
no llega a tus oídos
se que estas lejos
a la distancia del mar
como la luz de un lucero, al alba
como un cometa, que surca los aires
como una voz, que el viento, deshace
tan lejos, que no puedo tocarte
tan cerca, y no puedo
abrazarte
A una taza de café, le sigue otra
queriendo que al sorberlo, seas mi compañía
que te quedes a mi lado, y me escuches
tal vez, Sean puras tonterías!
como repetirte la misma poesía
de amor
sacada de un libro viejo, con hojas amarillas
repito lo mismo porque ya estoy vieja
quiero tu compañía
aquí, a la mesa, donde mi café, se ha enfriado,
porque estoy mas preocupada, por leerte un poema,
que con amor, me leíste alguna vez
Ven aquí, hacerme compañía, sírvete, un café
Acomódate, a mi lado
acércate, pon tu mano, sobre la mía, que ya no tiene la misma lozanía, pero que muchas veces, te ha acariciado desde lejos
solos, tu y yo
necesitados de caricias
los años, han ganado y el tiempo, se acumulado sobre la espalda
pero aun así, debemos desear, estar juntos, sentados a la mesa
mirándonos deseándonos, como si el tiempo, no pasara
con la misma intensidad de la juventud, seguir amándonos
delante de un café, prometernos nunca olvidarnos, ser compañía
las horas los días y los años, que nos queden
para amarnos
Alicia Pérez Hernández
Un café
y tu compañía