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Tijeras sin nido

prisionero inocente

Poeta que considera el portal su segunda casa
Caminaba por el pueblo de la penumbra
y amanecían casas con sus rayos de aluminio,
dejaban una luz profunda entre los tréboles,
un ámbar de adioses hecho creta.
Las troicas vagaban por vestigios de las salinas
y el rumor de los candiles que quemaban proteínas del recuerdo
se mezclaba con las insignias rotas del humus.
En ventanillas ovales los siglos mostraban su rostro de carne y diamante.
Entrevistaba los escotes fugitivos de las viudas
sobre la despoblación del vid y las mantras del absurdo.
Desenredado de lluvias, caminaba.
Seguía la niebla refugiada en sótanos,
bajaba los peldaños del horizonte de charcos.
La mujer del ático me hacía preguntas, la hidra de lo incansable
con verdosos cabellos había descendido como un tenebrario sostenido por arañas
a cenar con mis huesos.
Caminaba por el pueblo de la penumbra
y los balcones adornados con la razón de morir
dejaban una luz profunda entre los tréboles,
como tijeras sin nido.

Amanecían casas abandonadas con sus rayos de aluminio.
 
Última edición:
Se ocurre que esos rayos de aluminio son como los techos de zinc que tenemos en mi Sur.
Mira, leerte a ti es como ver un cortometraje o soñar con tiempos pasados en una siestita corta en la tarde. Son tan elocuentes las imágenes que hasta esas ventanitas ovales me hace pensar en un pueblo encantado, algo así como las que había en "El señor de los anillos". Da la impresión que es como un pueblito que ha sido abandonado y solo quedan las viudas, acompañando todo el paisaje de ensueño y soledad y las plantas que ignorando todo, siguen en su eterna adolescencia. Fabuloso es leerte y qué bueno que coincido hoy con tu Poesía, tan característica, Marius. Sé que debo tomar en cuenta que es Surrealismo pero al leerte no me parece tan así por que para mí eso lugares no me son desconocidos. Muchas gracias. Gusto en saber de ti, amigo. Un abrazo.

 
oh, si ha sido un verdadero gusto coincidir, y digo por que casi no entro.
genial e intimista como siempre tu poesía,
tan lleno de nostalgias con un ojo surrealista.

un gusto leerte amigo. abrazos
 
Gran trabajo compañero, tu fortaleza creativa nos remonta a un escenario de formas olvidadas, gastadas por el tiempo y la incertidumbre de haber sido, de sitios donde es mejor pasar entre los timpanos de un silencio blanco que sujetarse a los abismos de trascendentales ventanas. Tu arte siempre en alto regala una lectura impecable. Te dejo abrazos. RJL
 
Caminaba por el pueblo de la penumbra
y amanecían casas con sus rayos de aluminio,
dejaban una luz profunda entre los tréboles,
un ámbar de adioses hecho creta.
Las troicas vagaban por vestigios de las salinas
y el rumor de los candiles que quemaban proteínas del recuerdo
se mezclaba con las insignias rotas del humus.
En ventanillas ovales los siglos mostraban su rostro de carne y diamante.
Entrevistaba los escotes fugitivos de las viudas
sobre la despoblación del vid y las mantras del absurdo.
Desenredado de lluvias, caminaba.
Seguía la niebla refugiada en sótanos,
bajaba los peldaños del horizonte de charcos.
La mujer del ático me hacía preguntas, la hidra de lo incansable
con verdosos cabellos había descendido como un tenebrario sostenido por arañas
a cenar con mis huesos.
Caminaba por el pueblo de la penumbra
y los balcones adornados con la razón de morir
dejaban una luz profunda entre los tréboles,
como tijeras sin nido.

Amanecían casas abandonadas con sus rayos de aluminio.


Hacía tiempo que no paseaba por la genialidad de tus escritos, siempre es grato imaginar cada una de tus palabras que van enlazando ideas expontáneas e imágenes sorprendentemente genuinas.
Un escrito fantástico y muy acorde con momentos, en los que una, curiosamente se puede identificar.

¡fantástico, mi querido y apreciado amigo!.

Mis aplausos, con astros y un cariñoso abrazo.
 
Última edición:
Caminaba por el pueblo de la penumbra
y los balcones adornados con la razón de morir
dejaban una luz profunda entre los tréboles,
como tijeras sin nido.

Amanecían casas abandonadas con sus rayos de aluminio.


Vuelvo a esta obra de excelente textura. RJL
 
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