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Sombras efímeras.

Dark_Fairy

Poeta que considera el portal su segunda casa
Hice un paraíso ficticio
le puse cadenas, hice un
sol con cartón le añadí
brillo. A la noche le dibujé
estrellas, un paraíso de maqueta.

Hice tardes de otoño viendo
por una ventana, a las rosas
de papel maché les quité las
espinas para que no me lastimaran.

Sonreí con ingenuidad y reparaba
los errores con pegamento y agua
me escondía en los rincones de
papel de las oscuridades que, de vez
en vez transitaban; miraba con
ilusión ojos que se incendiaban
se aceleraba el corazón por todo
y por los sonidos que inventaba.

Pero un día, la lluvia cayó sobre aquel
reino de dulce y sin razón destrozó
lo que creaba, se cayó mi castillo
se mojaron mis cartas, una respuesta
rompió las paredes y las sombras me
atrapaban con sus dedos largos
con sus pasos de silencio, con sus
ojos grises.

Hice un paraíso, un oasis lejos de
Leviatán encadenado en el fondo
del mar, las sombras efímeras me
comieron, me expuse al dolor, el
dolor que se cura con dolor.

Quedó vacío, grasoso, con hormigas
comiéndose la miel de un frasco
la misma miel con la que endulzaba
aquel paraíso falso.

Esa respuesta…

Tan corta y llena.
 
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CON TODO EL CARIÑO DE MUNDOPOESIA.COM
 
Hice un paraíso ficticio
le puse cadenas, hice un
sol con cartón le añadí
brillo. A la noche le dibujé
estrellas, un paraíso de maqueta.

Hice tardes de otoño viendo
por una ventana, a las rosas
de papel maché les quité las
espinas para que no me lastimaran.

Sonreí con ingenuidad y reparaba
los errores con pegamento y agua
me escondía en los rincones de
papel de las oscuridades que, de vez
en vez transitaban; miraba con
ilusión ojos que se incendiaban
se aceleraba el corazón por todo
y por los sonidos que inventaba.

Pero un día, la lluvia cayó sobre aquel
reino de dulce y sin razón destrozó
lo que creaba, se cayó mi castillo
se mojaron mis cartas, una respuesta
rompió las paredes y las sombras me
atrapaban con sus dedos largos
con sus pasos de silencio, con sus
ojos grises.

Hice un paraíso, un oasis lejos de
Leviatán encadenado en el fondo
del mar, las sombras efímeras me
comieron, me expuse al dolor, el
dolor que se cura con dolor.

Quedó vacío, grasoso, con hormigas
comiéndose la miel de un frasco
la misma miel con la que endulzaba
aquel paraíso falso.

Esa respuesta…

Tan corta y llena.
Un mundo de ensueño lleno de inocencia y alegría.

Saludos
 
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