Luzibell Ferreyra
Poeta recién llegado
Estos pies llagados en la carrera
sucios y sangrados por las piedras,
plantan hoy sus raíces a la tierra.
Y se me entumen los huesos,
la piel se me despelleja,
las cuitas me exprimen por dentro.
Surcos del tiempo agrietan mi corteza;
sólo resuena el eco, de mi corazón de madera.
Este rostro por los mounstros carcomido,
es el recuerdo ciñéndome los gestos,
palpitando hasta el último latido,
con mis fatigados restos;
pero ahora el crepúsculo me espera,
a la orilla de un horizonte infinito.
Porque moriré de pie,
con los brazos extendidos,
mirando al cielo abierto
y a este mundo herido,
morir...
mientras el sol se va quedando dormido.
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