• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Recuerdos desde el puesto de Lisboa

Pessoa

Moderador Foros Surrealistas.o
Miembro del equipo
Moderadores
RECUERDO DESDE EL PUERTO DE LISBOA.


Corazones irritados vulneran

las sentinas del dolor

rotas ya las convenciones y las bolas de cristal

del acto primero.



Pasan por las riberas azulejeantes

donde los mirlos y los clavicordios

entonan sus pavoneos iridiscentes;

se precipita la tarde desde las torres y los alfiles.


Abrázame, amor, con tus dedos espirales,

llévame a los barcos que zarpan en el anochecer de tus ojos.

Es grato ver morir los sucedáneos de las rocas

afiladas ya sus aristas, dispuestas para embarcar.


Oh, el lacustre sabor de tus encías me empapa,

y el latir de las esculturas dormidas en el sotabanco

perfora la madrugada y sus contornos: hiere

como hieren los recuerdos oxidados.


Canta el tráfico asediado por los rumores de hojas

Las hojas caídas, latentes todavía, susurran

y se adhieren a mis ojos iluminando mi noche, oh Lisboa.

Canta el tráfico asediado por guitarras descordadas.


Circunferencias de arena viajan en nubes violáceas

esperando ser llamadas por los amantes que huyen

de los parques enmohecidos por albatros.

El puerto, oh el puerto, donde tus dedos me aguardan...
 
Última edición:
RECUERDO DESDE EL PUERTO DE LISBOA.


Corazones irritados vulneran

las sentinas del dolor

rotas ya las convenciones y las bolas de cristal

del acto primero.



Pasan por las riberas azulejeantes

donde los mirlos y los clavicordios

entonan sus pavoneos iridiscentes;

se precipita la tarde desde las torres y los alfiles.


Abrázame, amor, con tus dedos espirales,

llévame a los barcos que zarpan en el anochecer de tus ojos.

Es grato ver morir los sucedáneos de las rocas

afiladas ya sus aristas, dispuestas para embarcar.


Oh, el lacustre sabor de tus encías me empapa,

y el latir de las esculturas dormidas en el sotabanco

perfora la madrugada y sus contornos: hiere

como hieren los recuerdos oxidados.


Canta el tráfico asediado por los rumores de hojas

Las hojas caídas, latentes todavía, susurran

y se adhieren a mis ojos iluminando mi noche, oh Lisboa.

Canta el tráfico asediado por guitarras descordadas.


Circunferencias de arena viajan en nubes violáceas

esperando ser llamadas por los amantes que huyen

de los parques enmohecidos por albatros.

El puerto, oh el puerto, donde tus dedos me aguardan...
Hermosísimo poema y hermosísima ciudad Lisboa. La visito siempre que puedo. Saludos y enhorabuena
 
Muchas gracias, Carlos, por esta nueva visita y esta inyección de espíritu surreal que me dejas. "Recuerdos quebrados que son acecho para el olvido". Hermosísima frase. Procuraré que en el archivo de mi memoria sigan rompiéndose recuerdos para con sus fragmentos cuajar nuevas irrealidades. ¿No es lo que hizo Proust? Un saludo, querido amigo.
miguel
 
RECUERDO DESDE EL PUERTO DE LISBOA.


Corazones irritados vulneran

las sentinas del dolor

rotas ya las convenciones y las bolas de cristal

del acto primero.



Pasan por las riberas azulejeantes

donde los mirlos y los clavicordios

entonan sus pavoneos iridiscentes;

se precipita la tarde desde las torres y los alfiles.


Abrázame, amor, con tus dedos espirales,

llévame a los barcos que zarpan en el anochecer de tus ojos.

Es grato ver morir los sucedáneos de las rocas

afiladas ya sus aristas, dispuestas para embarcar.


Oh, el lacustre sabor de tus encías me empapa,

y el latir de las esculturas dormidas en el sotabanco

perfora la madrugada y sus contornos: hiere

como hieren los recuerdos oxidados.


Canta el tráfico asediado por los rumores de hojas

Las hojas caídas, latentes todavía, susurran

y se adhieren a mis ojos iluminando mi noche, oh Lisboa.

Canta el tráfico asediado por guitarras descordadas.


Circunferencias de arena viajan en nubes violáceas

esperando ser llamadas por los amantes que huyen

de los parques enmohecidos por albatros.

El puerto, oh el puerto, donde tus dedos me aguardan...


¡Qué hermosa ciudad!, la he visitado hace un par de años y mantengo su luz en mi retina, la melodía de sus calles empinadas, el puerto...
Me ha encantado acompañarte en este paseo a la ciudad de la melancolía, la ciudad del fado, la de "Sostiene Pereira", la de Saramago, la de Pessoa.

Un verdadero placer.

Palmira
 
Muchas gracias, Palmira. Veo con alegría que compartes muchas afinidades sentimentales con la ciudad de Lisboa. Una bella, aristocrática y noblemente decadente dama que sólo entrega sus encantos a quienes saben valorarlos en toda su íntima excelencia. Una ciudad que deja su inspiración si la miras con alma de artista. Muchas gracias por tu comentario.
miguel
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba