• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Recuerdos de la novia

danie

solo un pensamiento...
Se acicalan aquellas frenéticas lisonjas
que dejan menguando al cortejo de los besos;
el vestido de novia sale del closet para vestirse de gala
en la fiesta del penetrante aliento;
un hálito de besos húmedos
se maquillan con los cosméticos de los muros
y las habitaciones
de una casa detenida en el tiempo…

Una azul sinfonía toca el acorde de la cómoda y la cama,
de los pijamas, de las sábanas,
de las ventanas que con sus siluetas de roces
alumbran la noche.

Una melodía, rociada con la estival pasión,
prevalece en las alcobas lavadas,
planchadas y guardadas,
dentro de un viejo cajón.

Un cajón que abro con los sueños
de la médula palpitante,
para que me embriague con el rubor añejo
del retrato de tu sexo
y me duerma en tus estepas aseadas
por las antiguas caricias de mis dedos,
para que me narcotice con el borgoña tinto
sediento de tus celestes venas,
y así deambule por los pasajes de la mente
con la adicción de tu blanquecino recuerdo.

Imágenes predominantes de la luna de miel
que desde entonces se vistió de arroz
y se guardó por siempre debajo del tapete marchito
que dejó tu lágrima y su enmudecido adiós.
 
Se acicalan aquellas frenéticas lisonjas
que dejan menguando al cortejo de los besos;
el vestido de novia sale del closet para vestirse de gala
en la fiesta del penetrante aliento;
un hálito de besos húmedos
se maquillan con los cosméticos de los muros
y las habitaciones
de una casa detenida en el tiempo…

Una azul sinfonía toca el acorde de la cómoda y la cama,
de los pijamas, de las sábanas,
de las ventanas que con sus siluetas de roces
alumbran la noche.

Una melodía, rociada con la estival pasión,
prevalece en las alcobas lavadas,
planchadas y guardadas,
dentro de un viejo cajón.

Un cajón que abro con los sueños
de la médula palpitante,
para que me embriague con el rubor añejo
del retrato de tu sexo
y me duerma en tus estepas aseadas
por las antiguas caricias de mis dedos,
para que me narcotice con el borgoña tinto
sediento de tus celestes venas,
y así deambule por los pasajes de la mente
con la adicción de tu blanquecino recuerdo.

Imágenes predominantes de la luna de miel
que desde entonces se vistió de arroz
y se guardó por siempre debajo del tapete marchito
que dejó tu lágrima y su enmudecido adiós.

Tremolan los recuerdos, sobre el viento del ayer trayendo los fantasmas vivos que fueron y dejaron sus huesos dolientes en el pendulo del tiempo. Maravilloso despliegue de talento querido poeta, un gran abrazo.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba