dragon_ecu
Esporádico permanente
-----
La noche se percibe oscura a pesar de las pocas nubes.
Ya casi sin luna y sus rayos de plata, las estrellas como brillos de luciérnagas se vuelven nítidas.
Es extraña esta melancolía cubierta de felicidad.
Este abatimiento envuelto en esperanza.
Subes al coche y giras la llave...
Sin esperar el timbre de inicio das arranque al suv... y piensas si ya es tiempo de cambiar tu viejo confiable por un modelo nuevo...
Un mejor puesto con más ingresos y eliminada la necesidad de desplazarte tanto para trabajar, pues que queda presupuesto para un cambio.
Tomas la vía de las calles a la carretera, mientras de modo inconsciente cambias de luces y subes la música.
Y cantas y te sonríes... y eres feliz... en tanto internamente deseas que este instante, este preciso momento, no termine.
... --- ... --- ... --- ...---
El primer puente se acerca mientras pareces inmóvil dentro del coche, a no ser por los movimientos de pedales y volante, sería una foto estática de una cabina espacial con el cabello suelto.
Las luces se van sucediendo como señales en lento peregrinar, y pasan silenciosas a tu lado, acalladas por la velocidad con que el estéreo responde a las señales de inyectar sonido.
Un ligero bump toma el ritmo característico del pedal de bombo, y del piso se parecen levantar los reflectivos para intentar volar a tu lado.
Hacia la barriada las vías se estrechan hasta casi confundirse dos senderos diferentes en uno solo. Trocando luego la ilusión en realidad de conjunciones impensadas, inesperadas, pero necesarias.
Llegas a la circunvalación, y tomas hacia los parqueos posteriores.
Con pericia autómata ajustas en retro tus caderas, para encajar en el sitio. La cámara ayuda, pero tu instinto y ojos de nuca te son más de confianza.
Con suavidad te amoldas al espacio donde te sientes segura, ama y señora, empoderada de la posición.
Revisas las ventanas y seguros al abrir con delicadeza la puerta... te importa un comino el coche de junto, aunque sea vistoso y flamante último modelo... pero tu cuidado es porque no quieres maltratar a tu viejo y servidor compañero.
Cierras el coche e inicias tus pasos sobre el piso con rastros de humedad. Y a pesar de las sombras y monstruos de las penumbras, tus dientes y ojos brillan con la certeza alegre de tu fe inquebrantable en ti misma
Tarareas una fijación con ritmo. Despreocupada por si estás o no al tiempo. Estás. Eso es lo que importa.
Y estás bien, mientras traspasas el umbral de la puerta... dando recibiendo y devolviendo saludos y sonrisas a tod... a casi todos. Nunca falta alguien inoportuno que amargue el dulce.
Te das un giro mental en tanto apenas doblas tus pasos hacia los vestidores.
Te ves al espejo, ves tus párpados, tus ojos, el brillo en la punta de tu nariz, tus mejillas, tus labios carnosos, y el blanco marfil de tus dientes. "Me siento hermosa" piensas... y desde la distancia te lo confirmo.
Caminas a la estación... te dan las historias clínicas, los reportes de exámenes pendientes, el cuadro de fármacos y posologías, las recetas a confirmar, los goteos y signos a vigilar... ahhh... y las órdenes de altas para el siguiente día al entregar la guardia.
Echas una ojeada al teléfono... no hay nada... y te ocupas de lo más urgente para luego poder respirar.
Mientras el reloj avanza, mentalmente repasas lo sucedido...
Te llega un mensaje...
Al rato te escapas a la intimidad de un sitio atestado de gentes sin rostro...
Te sientas y sueltas el cabello para ponerte a leer...
Y te preguntas...
¿Esto es magia... o es amor?
........
Última edición: