• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Que sonrías cuando yo sonrío

Morgan H.Yabar

Poeta que considera el portal su segunda casa





Que sonrías cuando yo sonrío,
no me dice nada, mi amor.


De la caricia, descomunal vorágine,
ósculos como soles que contemplan
la raíz de su propia extinción...


Y mientras se renuevan grafemas, primaveras en la piel,
odre, de Leteo y Miel.


Sí, lo sabes:

Que al borde de la hoja
y su ilegible discontinuidad,
no existió nunca un salvoconducto.


 
Última edición:



Que sonreías cuando yo sonrío,
no me dice nada, mi amor.

De la caricia descomunal, vorágine

Ósculos como soles que contemplan
la raíz de su propia extinción...

Y mientras se renuevan grafemas, primaveras en la piel
Odre, de Leteo y miel.

Sí lo sabes,
Que al borde de la hoja
y su ilegible discontinuidad
No existió nunca un salvoconducto.



Potentes imágenes como crisoles mi Apreciado Poeta @Sasha. , ósculo, caricia y grafema, detonantes y traslúcidos manifiestos discontinuos, agridulce alimento de ilegible olvido. Hermosa la música también. Siempre es un placer la lectura de tu Arte Profundo. Gracias por compartir. Te itero mi saludo afectuoso y mi Admiración junto a mis mejores deseos y un fuerte abrazo ֎
 
Potentes imágenes como crisoles mi Apreciado Poeta @Sasha. , ósculo, caricia y grafema, detonantes y traslúcidos manifiestos discontinuos, agridulce alimento de ilegible olvido. Hermosa la música también. Siempre es un placer la lectura de tu Arte Profundo. Gracias por compartir. Te itero mi saludo afectuoso y mi Admiración junto a mis mejores deseos y un fuerte abrazo ֎


Gracias mi querida poeta
Por tu comentar y bella presencia.

Un abrazo.
 




Qué sonreías cuando yo sonrió,

no me dice nada, mi amor.



De la caricia descomunal, vorágine

Ósculos como soles que contemplan

la raíz de su propia extinción...


Y mientras se renuevan grafemas, primaveras en la piel

Odre, de Leteo y miel.


Sí lo sabes,

Que al borde de la hoja

Y su ilegible discontinuidad

No existió nunca un salvoconducto.


Dulce melodía.

Saludos
 




Qué sonreías cuando yo sonrió,

no me dice nada, mi amor.



De la caricia descomunal, vorágine

Ósculos como soles que contemplan

la raíz de su propia extinción...


Y mientras se renuevan grafemas, primaveras en la piel

Odre, de Leteo y miel.


Sí lo sabes,

Que al borde de la hoja

Y su ilegible discontinuidad

No existió nunca un salvoconducto.


Dulce odre el que contiene las aguas del olvido pero el amor verdadero nunca bebe de él porque su vida le va en ello, al no poder disfrutar ya de caricias ni besos del ser amado y de su conjunción con él.
Un placer disfrutar tus profundas y bellas letras y de la música del vídeo que las acompaña amigo Sasha...muááááckssssss
 




Que sonrías cuando yo sonrío,
no me dice nada, mi amor.


De la caricia, descomunal vorágine,
ósculos como soles que contemplan
la raíz de su propia extinción...


Y mientras se renuevan grafemas, primaveras en la piel,
odre, de Leteo y Miel.


Sí, lo sabes:

Que al borde de la hoja
y su ilegible discontinuidad,
no existió nunca un salvoconducto.



Los vínculos profundos y genuinos hacen que las sonrisas simplemente broten sin que puedan evitarse. Son como actos reflejos.
Te queda siempre muy bien el cultivo de este género surrealista y fue un gusto volver a leerte.
Feliz casi fin de semana.
 
Los vínculos profundos y genuinos hacen que las sonrisas simplemente broten sin que puedan evitarse. Son como actos reflejos.
Te queda siempre muy bien el cultivo de este género surrealista y fue un gusto volver a leerte.
Feliz casi fin de semana.


Siempre un gusto querida poeta encontrar tu grata presencia y comentar.
Feliz casi fin de semana, un abrazo.
 




Que sonrías cuando yo sonrío,
no me dice nada, mi amor.


De la caricia, descomunal vorágine,
ósculos como soles que contemplan
la raíz de su propia extinción...


Y mientras se renuevan grafemas, primaveras en la piel,
odre, de Leteo y Miel.


Sí, lo sabes:

Que al borde de la hoja
y su ilegible discontinuidad,
no existió nunca un salvoconducto.


El placer de vivir con un abecedario propio.
Un abrazo, Sasha.
 
Atrás
Arriba