• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

¿Que me convence? ¡Mas preguntas que respuestas!

Alejandro Rimbaud

Poeta recién llegado
Seis mil seiscientos treinta y dos días existiendo y aun nada me convence;
El aire que respiro no me convence,
Es tan efímero
Por momentos me deja solo;
Las campanas de la iglesia no me convencen
No se mueven solas;
Las hojas de los arboles no me convencen
Cuando quieren se caen dejando al pobre árbol desnudo e indefenso;
Las olas del mar no me convencen
Ese vaivén me emborracha
Cuando las veo venir con tal furia creo que se quedaran siempre conmigo
Pero siempre se llevan ese siempre con ellas.

Señor sacerdote, usted tampoco me convence
¿Será quizá porque me rehúso a pagar por escucharlo?.
Señor presidente, usted tampoco me convence
Me mintióLe mintió a mi madre
Le mintió a mi tatarabuela
Le mintió a mi hijo y a sus dos hermanos que aun no han nacido.
Prometió acabar con el hambre
La miseria
La desdicha
Y otros ocho mil trescientos cuarenta y cinco males
Y resulta que ha quitado de la boca de más de un pobre
El único bocado de comida que tenían.Parto diariamente mi cabeza en seis mil sesenta y seis pedacitos
Y me pregunto: ¿Qué me convence? ¿que te convence Francisco? ¿que te convence? Siempre, siempre consigo la misma respuesta
Aun no sé que me convence
¡Mas preguntas que respuestas!.

Alejandro Rimbaud.
 
Última edición por un moderador:
No entendí muy bien tu mensaje Melquiades. Saludos

veo lo mismo que ves; pero parece que nadie ve lo mismo, como si habitaran en un planeta diferente al nuestro. Les han enseñado mediante las pseudo ciencias y pseudo filosofías empresariales, a ver lo inexistente e ignorar a lo real.

espejismos neolibrarales. Nos urge un curso intensivo de iluminismo o cuando menos de programación fraudolingüística, para ver como está de moda ver.

ya leíste este cuento de Gibran Khalil Gibrán, te lo comparto.

EL REY SABIO


Había una vez, en la lejana ciudad de Wirani, un rey que gobernaba a sus súbditos con tanto poder como sabiduría. Y le temían por su poder, y lo amaban por su sabiduría.
Había también en el corazón de esa ciudad un pozo de agua fresca y cristalina, del que bebían todos los habitantes; incluso el rey y sus cortesanos, pues era el único pozo de la ciudad.
Una noche, cuando todo estaba en calma, una bruja entró en la ciudad y vertió siete gotas de un misterioso líquido en el pozo, al tiempo que decía:
-Desde este momento, quien beba de esta agua se volverá loco.
A la mañana siguiente, todos los habitantes del reino, excepto el rey y su gran chambelán, bebieron del pozo y enloquecieron, tal como había predicho la bruja.
Y aquel día, en las callejuelas y en el mercado, la gente no hacía sino cuchichear:
-El rey está loco. Nuestro rey y su gran chambelán perdieron la razón. No podemos permitir que nos gobierne un rey loco; debemos destronarlo.
Aquella noche, el rey ordenó que llenaran con agua del pozo una gran copa de oro. Y cuando se la llevaron, el soberano ávidamente bebió y pasó la copa a su gran chambelán, para que también bebiera.
Y hubo un gran regocijo en la lejana ciudad de Wirani, porque el rey y el gran chambelán habían recobrado la razón.

Gibran Khalil Gibrán.


Saludos
 
Última edición:
Muy bueno el cuento. Definitivamente comparto tu punto de vista Melquiades, muchos en este mundo necesitan de un reinvento, de un cambio en su forma de pensar y en su forma de ver el mundo, estoy muy de acuerdo contigo cuando mencionas que nos han enseñado a ver lo inexistente e ignorar lo real.
 
Atrás
Arriba