Cae la lluvia sobre los grandes charcos,
el cielo esta azul, casi adormecido,
desde el pueblo se oyen los ruidos
y las luces aumentan lo sombrío.
Aun lloran las aspas de los molinos,
y la noche cercana echa el manto
para robar a las estrellas su encanto
dejando oír en la oscuridad el llanto.
De mañana suena el suelo carcomido,
tus pies se aproximan a la estancia,
y de mis labios escapan suspiros.
¡Que luminoso es el amor soñado!
cuando los deseos como un bello canto
lo acarician tus manos junto al desmayo.
el cielo esta azul, casi adormecido,
desde el pueblo se oyen los ruidos
y las luces aumentan lo sombrío.
Aun lloran las aspas de los molinos,
y la noche cercana echa el manto
para robar a las estrellas su encanto
dejando oír en la oscuridad el llanto.
De mañana suena el suelo carcomido,
tus pies se aproximan a la estancia,
y de mis labios escapan suspiros.
¡Que luminoso es el amor soñado!
cuando los deseos como un bello canto
lo acarician tus manos junto al desmayo.