• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Ogum, el elefante de mi abuelo

Céu de Buarque

Poeta adicto al portal
picture.php

Dibujo realizado por Tahiel, Buenos Aires , Julio del 2006, (5 añitos)


Un elefante se perdió,
asustado y mareado
empezó a barritar,
y
las hojitas hacía temblar
de la plaza de otoño
de mi ciudad.

Barritó, barritó
y se cansó.

Sediento como estaba
quiso beber de la fuente,
con la ayuda de un ratón
los pájaros lo asustaron, enojados.

Con su trompa las ramas movía
pero ni una hojita caía.

Flor de lío armó mi tío
cuando del doctor salió
y lo vió:

¿Qué elefante azul es este,
medio naranja, medio celeste?,
caminando entre los edificios y la gente,
¿será de la India, del África o de Oriente?

¿Se escapó del zoológico o de un circo?
Yo no lo sé, dijo un hombre con galera,
pero sáquele una foto señora
que esto no aparece en las novelas.

¡Qué colmillos y qué trompa!, exclamó una nena
que su mamá llevaba a la rastra horrorizada.
Mientras el elefante se preguntaba,
¿qué pasa con esta historieta
que de comer no me dan nada?

¡Pero fíjense señores que no tiene orejas!,
dijo pasmado, un bigote con un hombre a cuestas.

Todos parados miraban,
y por el barritar, algo aturdidos,
iban y venían muy confundidos.

Nadie ayuda a extranjeros perdidos
entre edificios, fuentes y plazas
la gente es poco amigable,
de comer, nada de nada.

Y fue desde un rinconcito
que apareció un ser agradable,
desde el camión bajó mi abuelito
y con su cara de loquito
y sin decir palabra, le dio una mano.

El elefante vio aliviado,
un tonel lleno de verdes hojas,
agua en baldes, y otras cosas
dibujaron una sonrisa justo debajo
de su larga trompa.

En su camión lo llevó
y aquí es donde aparezco yo.

Me vino el abuelo a buscar.
¡Mi papá está loco!, a mi mamá le escuche gritar.

Mientras el nono bajaba
una trompa con un elefante a cuestas
y yo desde atrás le hacía graciosas muecas.

Estoy a salvo, alguien me cuida, pensó;
y en un colchón de hojitas, se durmió.

Al día siguiente, nos fuimos de paseo
y vi una chapita que decía Ogum, eso creo.

Dijo el abuelo Santiago,
debe ser fruto de un mago,
pues el nombre es africano
y su traje es azul, como el del elefante.
¡Uau! le dije, es una razón más que elegante.

Y esta historia termina por aquí,
la de mi abuelo y su amigo azul;
que ahora viven al estilo africano:
uno pone la trompa y el otro la mano.
Temas infantiles escritos por Céu:

Tahiel y su caballito http://www.mundopoesia.com/foros/poesia-infantil/212843-tahiel-y-su-caballito.html

Don José, un sueñohttp://www.mundopoesia.com/foros/po...don-jose-poema-infantil-sobre-el-trabajo.html

Sentido arácnido, un sueñohttp://www.mundopoesia.com/foros/poesia-infantil/200537-sentido-aracnido.html

La Lechuza 1http://www.mundopoesia.com/foros/poesia-infantil/196638-ulula-lechuza-ulula.html

La Lechuza 2http://www.mundopoesia.com/foros/poesia-infantil/197208-ulula-lechuza-ulula-ii.html

El monstruitohttp://www.mundopoesia.com/foros/poesia-infantil/190842-colochiglobito-el-monstruito.html

El marcianohttp://www.mundopoesia.com/foros/poesia-infantil/189565-el-marciano-de-tres-pelos.html

La brujita: http://www.mundopoesia.com/foros/poesia-infantil/189098-la-brujita-chichirrispia.html
 
Última edición:
Senti como si papa me contara un cuento antes de dormir. Muy ingenioso tu poema, llmaativo desde el principio hasta el final. Excelente.
Te dejo estrellas, saludos!

Un gusto, Louisa, estas son una de las razones por las cuales vale compartir ocurrencias como este cuento en versos.
Gracias por tu presencia y comentario.
C.
 
Céu de Buarque;2160083 dijo:
snapshot-46.jpg

Dibujo realizado por Tahiel S. en Buenos Aires, Julio del 2006,
cuando tenía 5 añitos.


Un elefante se perdió,
asustado y mareado
empezó a barritar,
y hacía temblar las hojitas
de la plaza de otoño
de mi ciudad.

Barritó, barritó
y se cansó.

Sediento como estaba
quiso beber de la fuente,
los pájaros enojados,
con ayuda de un ratón
lo asustaron.

Con su trompa,
las ramas movía
pero ni una hojita caía.

Flor de lío
armó mi tío
cuando del doctor salió
y lo vio:

¿Qué elefante azul es este,
medio naranja, medio celeste?,
caminando entre los edificios y la gente,
¿será de la India, del África o de Oriente?

¿Se escapó del zoológico o de un circo?
Yo no lo sé, dijo un hombre con galera,
pero sáquele una foto señora
que esto no aparece en las novelas.

¡Qué colmillos y qué trompa!, exclamó una nena
que su mamá llevaba a la rastra horrorizada.
Mientras el elefante se preguntaba,
¿qué pasa con esta historieta
que de comer no me dan nada?

¡Pero fíjense señores que no tiene orejas!,
dijo pasmado, un bigote con un hombre a cuestas.

Todos parados miraban,
y por el barritar, algo aturdidos,
iban y venían muy confundidos.

Nadie ayuda a extranjeros perdidos
entre edificios, fuentes y plazas
la gente es poco amigable,
de comer, nada de nada.

Y fue desde un rinconcito
que apareció un ser agradable,
desde el camión bajó mi abuelito
y con su cara de loquito
y sin decir palabra, le dio una mano.

El elefante vio aliviado,
un tonel lleno de verdes hojas,
agua en baldes, y otras cosas
dibujaron una sonrisa justo debajo
de su larga trompa.

En su camión lo llevó
y aquí es donde aparezco yo.

Me vino el abuelo a buscar.
¡Mi papá está loco!, a mi mamá le escuche gritar.

Mientras el nono bajaba
una trompa con un elefante a cuestas
y yo desde atrás le hacía graciosas muecas.

Estoy a salvo, alguien me cuida, pensó;
y en un colchón de hojitas, se durmió.

Al día siguiente, nos fuimos de paseo
y vi una chapita que decía Ogum, eso creo.

Dijo el abuelo Santiago,
debe ser fruto de un mago,
pues el nombre es africano
y su traje es azul, como el del elefante.
¡Uau! le dije, es una razón más que elegante.

Y esta historia termina por aquí,
la de mi abuelo y su amigo azul;
que ahora viven al estilo africano:
uno pone la trompa y el otro la mano.



Es un cuento muy hermoso,
a cualquier niño le gustaria.
Un placer pasar.
Un beso:::hug:::
 
Estoy con Gorka en el zoológico y Tahiel y el abuelo y todos los niños del mundo jugando con Ogum...
Bellos los tres, Tahiel, vos y la poesía; una sonrisa de postre para el almuerzo no concluído.

Besos bella poetisa.
Daniel
 
Estoy con Gorka en el zoológico y Tahiel y el abuelo y todos los niños del mundo jugando con Ogum...
Bellos los tres, Tahiel, vos y la poesía; una sonrisa de postre para el almuerzo no concluído.

Besos bella poetisa.
Daniel

El gracioso proceso creativo es que primero hizo su dibujo, luego juntos en una sala de espera creamos las líneas-borrador alrededor de su increíble imaginación para crear un elefante y a propósito omitir orejas. Fue un momento agradable y único.
Gracias por tu amistad y reírte junto a nosotros.
tu amiga,
C.
 
Sin duda, toda una preciosidad y ternura infantil.

Un bello cuento en el que cualquiera desearía contar con la amistad de ese gran amigo azul.

Encantado de disfrutar de tus letras te dejo agradecidamente un beso.

Muchas gracias Juan, en ralidad te agradecemos Tahiel y yo, ya que sin su dibujo no existiría el cuento, ¿cierto?
Un beso para ti,

C.
 
las amistades únicas y verdaderas son las que valen y merecen estar de la mano, toda la vida.
tu poesía tiene toda la enseñanza digna para los niños y adultos.
besos!
 
Doña Myriam;2190372 dijo:
las amistades únicas y verdaderas son las que valen y merecen estar de la mano, toda la vida.
tu poesía tiene toda la enseñanza digna para los niños y adultos.
besos!

Hace un año inventamos este cuento con Tahiel, quien primero hizo el dibujo de este elefante y los personajes que lo rodean. Fue muy divertido.
Gracias por retomar este cuento.
Un abrazo,
C.
 
Atrás
Arriba