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Mujeres golpeadas. ....(304 palabras)

Francisco Lechuga Mejia

Poeta que no puede vivir sin el portal
El golpe en los autos fue cosa de nada, acaso un rayón en cada salpicadera y listo. Sin embargo ambos conductores bajaron de sus vehículos y se encararon fieramente.
La danza de los machos comenzó. El más fuerte dando ridículos brinquitos mientras aleteaba los puños frente a la cara del más débil que, a su vez, bailaba su dancita escapando con pasos pequeñitos y sus puños en guardia sobre su cara protegiéndola. Se miraban seriamente, se ofendían, se deseaban la muerte pero ninguno de los dos soltaba el primer golpe.

De pronto, la esposa del más fuerte, a la que se le veía un moretón antiguo en un ojo y uno fresco sobre los labios, salió de su auto con una barra de acero en la mano, rodeó ambos vehículos y se apostó atrás de los rijosos. En un descuido, descargó un seco y mortal golpe sobre la cabeza del más fuerte, es decir, sobre la cabeza de su marido.

El cuerpo sin vida cayó sobre la acera a los pies del pasmado rival que no se movía y que sólo miraba como su diminuta esposa bajaba de su auto con tremendos esfuerzos debido a que el cabestrillo que le sostenía su brazo derecho no le permitía toda la movilidad que hubiera deseado, la mujer pequeña, siempre decidida a resolver todos los problema, llegó al lugar de los hechos, tomó la barra de acero de las manos de la mujer homicida, la puso en las de su marido que la aceptó sin saber el por qué, lo abrazó con fuerza en complicidad con la mujer del muerto inmovilizándolo por completo en tanto que los policías llegaban con sus armas de cargo desenfundadas y ella, la pequeña, llorando y simulando una perfecta histeria, al tiempo que le guiñaba un ojo a la otra mujer, le gritaba a su marido, asegurándose que los policías la escucharan, sin dudas; ¡Maldito homicida! ¿Porqué lo mataste, el señor estaba de acuerdo en pagar los daños?

Due®27.11.10

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Última edición:
genial hombre, que cierre, las palomas mataron dos cazadores con un solo tiro. En verdad estas cosas nunca salen asi pero me gusta imaginar que esta historia de pronto fue verdad.
 
Hola, ohhhh que bueno estuvo, hoy en día las mujeres aprovechamos las situaciones para desquitar la rabia y el coraje acumlados por los golpes y la violencia. Asi que, los hombres se cuiden. Sin duda alguna mujeres golpeadas pero decididas. Mujeres de este siglo que a veces arriesgan todo. Saludos y estrellas
¡SONRIE
 
Mujeres golpeadas.


El golpe en los autos fue cosa de nada, a caso un rayón en cada salpicadera y listo. Sin embargo ambos conductores bajaron de sus vehículos y se encararon fieramente. La danza de los machos comenzó. El más fuerte dando ridículos brinquitos mientras aleteaba los puños frente a la cara del más débil que, a su vez, bailaba su dancita escapando con pasos pequeñitos y sus puños en guardia sobre su cara protegiendola. Se miraban seriamente, se ofendían, se deseaban la muerte pero ninguno de los dos daba el primer golpe.

De pronto, la esposa del más fuerte, a la que se le veía un moretón antiguo en un ojo y uno fresco sobre los labios, salió del auto con una barra de acero en la mano, rodeo los autos y se aposto atrás de los rijosos. En un descuido, descargó un mortal golpe sobre la cabeza del mas fuerte, es decir, sobre la cabeza de su marido.

El cuerpo sin vida calló sobre la acera a los pies del pasmado rival que no se movía y que sólo miraba como su diminuta esposa bajaba de su auto con tremendos esfuerzos debido a que el cabestrillo sobre su brazo derecho no le permitía toda la movilidad que hubiera querido, la mujer pequeña, siempre decidida a resolver los problema, llegó al lugar de los hechos, tomó la barra de acero de las manos de la mujer homicida, la puso en las de su marido que la aceptó sin saber el porqué, abrazó con fuerza y complicidad a la mujer del muerto inmovilizándola por completo mientras que los policías llegaban con sus armas de cargo desenfundadas y ella, la pequeña, llorando y simulando una perfecta histeria, le decía a su marido asegurándose que los policías la excucharan sin dudas; ¿maldito homicida, porqué lo mataste si el señor estaba de acuerdo en pagar los daños?

Due®27.11.10

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genial hermano, gran desenlace, me ha encantado. mis estrellas.
 
Mujeres golpeadas.


El golpe en los autos fue cosa de nada, a caso un rayón en cada salpicadera y listo. Sin embargo ambos conductores bajaron de sus vehículos y se encararon fieramente. La danza de los machos comenzó. El más fuerte dando ridículos brinquitos mientras aleteaba los puños frente a la cara del más débil que, a su vez, bailaba su dancita escapando con pasos pequeñitos y sus puños en guardia sobre su cara protegiendola. Se miraban seriamente, se ofendían, se deseaban la muerte pero ninguno de los dos daba el primer golpe.

De pronto, la esposa del más fuerte, a la que se le veía un moretón antiguo en un ojo y uno fresco sobre los labios, salió del auto con una barra de acero en la mano, rodeo los autos y se aposto atrás de los rijosos. En un descuido, descargó un mortal golpe sobre la cabeza del mas fuerte, es decir, sobre la cabeza de su marido.

El cuerpo sin vida calló sobre la acera a los pies del pasmado rival que no se movía y que sólo miraba como su diminuta esposa bajaba de su auto con tremendos esfuerzos debido a que el cabestrillo sobre su brazo derecho no le permitía toda la movilidad que hubiera querido, la mujer pequeña, siempre decidida a resolver los problema, llegó al lugar de los hechos, tomó la barra de acero de las manos de la mujer homicida, la puso en las de su marido que la aceptó sin saber el porqué, abrazó con fuerza y complicidad a la mujer del muerto inmovilizándola por completo mientras que los policías llegaban con sus armas de cargo desenfundadas y ella, la pequeña, llorando y simulando una perfecta histeria, le decía a su marido asegurándose que los policías la excucharan sin dudas; ¿maldito homicida, porqué lo mataste si el señor estaba de acuerdo en pagar los daños?

Due®27.11.10

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como siempre amigo me encantas tus letras
un abrazo con mis alas abiertas
mis estrellas para ti :::hug:::
 
Wowow mi amigo que historia, entiendo que al ver que la mujer golpeada, ya avía sufrido mucho, con vivir junto a este bestia, poco hombre y veo el amor de la otra pareja, que la mujer no necesito mucho para explicarle lo que iba hacer, acepto el marido. O también puede ser que también fue una mujer golpeada y culpo al marido, para que las dos mujeres estén por fin en paz. Es todo lo que me imagine al leer tu prosa. Un fuerte abrazo y felicitaciones por este reclamo al no maltrato de la mujeres. César.
 
Que bien has narrado esta esta historia Fran. Dándo al lector la inocencia a las mujeres golpeadas en el acto de venganza y de justicia por mano propia. Es dificil juzgar, yo no me atrevo a hacerlo.
te felicito por el sentido de defensa a las mujeres-
Besos Fran
 
pues no sé mi querida amiga, por si acaso jamas hago la danza de los machos en el transito ni doy la espalda a nadie, jajaja

un abrazo fuerte

Hola, ohhhh que bueno estuvo, hoy en día las mujeres aprovechamos las situaciones para desquitar la rabia y el coraje acumlados por los golpes y la violencia. Asi que, los hombres se cuiden. Sin duda alguna mujeres golpeadas pero decididas. Mujeres de este siglo que a veces arriesgan todo. Saludos y estrellas
¡SONRIE
 
Wowow mi amigo que historia, entiendo que al ver que la mujer golpeada, ya avía sufrido mucho, con vivir junto a este bestia, poco hombre y veo el amor de la otra pareja, que la mujer no necesito mucho para explicarle lo que iba hacer, acepto el marido. O también puede ser que también fue una mujer golpeada y culpo al marido, para que las dos mujeres estén por fin en paz. Es todo lo que me imagine al leer tu prosa. Un fuerte abrazo y felicitaciones por este reclamo al no maltrato de la mujeres. César.
Como sea Cesar, muchas gracias por pasar aleerme, un abrazo fuerte
 

Excelente relato... Me gustó el gran y completo sentido que le diste en tal brevedad, además de la complicidad de las mujeres aunque es un poco extraño que el otro hombre simplemente aceptara agarrar el objeto homicidad, sin embargo, el final resultó encantador.

Un placer.
 
Te puedo decir que una sonrisa, de no se que sentimiento me invadió, primero admiré la determinación irracional de la primera mujer y luego la inteligencia de la segunda para solidarizarse en el exterminio de dos hombres que no tenían el valor para enfrentarse realmente, pero como dice lee, estas cosas nunca salen así, pero lo que si te puedo decir con certeza es que me fascinó la forma en que resolviste esta historia; felicidades amigo, te dejo muchas estrellas y toda la reputación que me permiten otorgarte.
Un abrazo.
 
Te puedo decir que una sonrisa, de no se que sentimiento me invadió, primero admiré la determinación irracional de la primera mujer y luego la inteligencia de la segunda para solidarizarse en el exterminio de dos hombres que no tenían el valor para enfrentarse realmente, pero como dice lee, estas cosas nunca salen así, pero lo que si te puedo decir con certeza es que me fascinó la forma en que resolviste esta historia; felicidades amigo, te dejo muchas estrellas y toda la reputación que me permiten otorgarte.
Un abrazo.
muchas gracias, salu2
 
Wowow mi amigo que historia, entiendo que al ver que la mujer golpeada, ya avía sufrido mucho, con vivir junto a este bestia, poco hombre y veo el amor de la otra pareja, que la mujer no necesito mucho para explicarle lo que iba hacer, acepto el marido. O también puede ser que también fue una mujer golpeada y culpo al marido, para que las dos mujeres estén por fin en paz. Es todo lo que me imagine al leer tu prosa. Un fuerte abrazo y felicitaciones por este reclamo al no maltrato de la mujeres. César.
muchas gracias, un abrazo
 
El golpe en los autos fue cosa de nada, acaso un rayón en cada salpicadera y listo. Sin embargo ambos conductores bajaron de sus vehículos y se encararon fieramente.
La danza de los machos comenzó. El más fuerte dando ridículos brinquitos mientras aleteaba los puños frente a la cara del más débil que, a su vez, bailaba su dancita escapando con pasos pequeñitos y sus puños en guardia sobre su cara protegiéndola. Se miraban seriamente, se ofendían, se deseaban la muerte pero ninguno de los dos soltaba el primer golpe.

De pronto, la esposa del más fuerte, a la que se le veía un moretón antiguo en un ojo y uno fresco sobre los labios, salió de su auto con una barra de acero en la mano, rodeó ambos vehículos y se apostó atrás de los rijosos. En un descuido, descargó un seco y mortal golpe sobre la cabeza del más fuerte, es decir, sobre la cabeza de su marido.

El cuerpo sin vida cayó sobre la acera a los pies del pasmado rival que no se movía y que sólo miraba como su diminuta esposa bajaba de su auto con tremendos esfuerzos debido a que el cabestrillo que le sostenía su brazo derecho no le permitía toda la movilidad que hubiera deseado, la mujer pequeña, siempre decidida a resolver todos los problema, llegó al lugar de los hechos, tomó la barra de acero de las manos de la mujer homicida, la puso en las de su marido que la aceptó sin saber el por qué, lo abrazó con fuerza en complicidad con la mujer del muerto inmovilizándolo por completo en tanto que los policías llegaban con sus armas de cargo desenfundadas y ella, la pequeña, llorando y simulando una perfecta histeria, al tiempo que le guiñaba un ojo a la otra mujer, le gritaba a su marido, asegurándose que los policías la escucharan, sin dudas; ¡Maldito homicida! ¿Porqué lo mataste, el señor estaba de acuerdo en pagar los daños?

Due®27.11.10

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!Uf! Se desquitaron las mujeres y les hicieron pagar su cobardía. Muy buena prosa. Saludos.
 
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