Yabar
Poeta recién llegado
Un día termine amordazando tan fuerte,
que ya solo imaginaba todos los sonidos.
Hice del silencio un comienzo,
y su ausencia me recorrió
como un escalofrió.
Una silueta se instauró,
tan cerca de mi oído,
tan cerca, que el costado izquierdo
comenzó a resquebrajarse
con su aliento tibio.
Ramilletes de ausencias
fue la respuesta de su naturaleza;
sus colores tan vivos,
su perfume colosal, como un río
haciendo crecer enredaderas
que apretaban tan fuerte.
y
y su ausencia me recorrió
como un escalofrió.
Una silueta se instauró,
tan cerca de mi oído,
tan cerca, que el costado izquierdo
comenzó a resquebrajarse
con su aliento tibio.
Ramilletes de ausencias
fue la respuesta de su naturaleza;
sus colores tan vivos,
su perfume colosal, como un río
haciendo crecer enredaderas
que apretaban tan fuerte.
y
Recordé la mordaza,
también yo me extinguiría con el alba.
también yo me extinguiría con el alba.
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