• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Mordaza

Yabar

Poeta recién llegado



Un día termine amordazando tan fuerte,
que ya solo imaginaba todos los sonidos.



Hice del silencio un comienzo,

y su ausencia me recorrió

como un escalofrió.

Una silueta se instauró,

tan cerca de mi oído,

tan cerca, que el costado izquierdo

comenzó a resquebrajarse

con su aliento tibio.

Ramilletes de ausencias

fue la respuesta de su naturaleza;

sus colores tan vivos,

su perfume colosal, como un río

haciendo crecer enredaderas

que apretaban tan fuerte.

y

Recordé la mordaza,
también yo me extinguiría con el alba.
 
Última edición:
hermosos, sentidos y reflexivos versos, esos que expresan los sentimientos amordazados del poeta! Saludos, y encantada de encontrarme con tus letras!!!
 


Un día termine amordazando tan fuerte,
que ya solo imaginaba todos los sonidos.



Hice del silencio un comienzo,

y su ausencia me recorrió

como un escalofrió.

Una silueta se instauró,

tan cerca de mi oído,

tan cerca, que el costado izquierdo

comenzó a resquebrajarse

con su aliento tibio.

Ramilletes de ausencias

fue la respuesta de su naturaleza;

sus colores tan vivos,

su perfume colosal, como un río

haciendo crecer enredaderas

que apretaban tan fuerte.

y

Recordé la mordaza,
también yo me extinguiría con el alba.
vaya salida que toca dar, saludos
 


Un día termine amordazando tan fuerte,
que ya solo imaginaba todos los sonidos.



Hice del silencio un comienzo,

y su ausencia me recorrió

como un escalofrió.

Una silueta se instauró,

tan cerca de mi oído,

tan cerca, que el costado izquierdo

comenzó a resquebrajarse

con su aliento tibio.

Ramilletes de ausencias

fue la respuesta de su naturaleza;

sus colores tan vivos,

su perfume colosal, como un río

haciendo crecer enredaderas

que apretaban tan fuerte.

y

Recordé la mordaza,
también yo me extinguiría con el alba.

Una hermosura total
Me encantó!
 


Un día termine amordazando tan fuerte,
que ya solo imaginaba todos los sonidos.



Hice del silencio un comienzo,

y su ausencia me recorrió

como un escalofrió.

Una silueta se instauró,

tan cerca de mi oído,

tan cerca, que el costado izquierdo

comenzó a resquebrajarse

con su aliento tibio.

Ramilletes de ausencias

fue la respuesta de su naturaleza;

sus colores tan vivos,

su perfume colosal, como un río

haciendo crecer enredaderas

que apretaban tan fuerte.

y

Recordé la mordaza,
también yo me extinguiría con el alba.
Buenísimo estimado Yabar. Te felicito. Me gustó mucho. Drümz.
 
Atrás
Arriba