Lourdes Jaramillo
Poeta recién llegado
A lo largo de la vida, nos damos cuenta que en muchas ocasiones somos efímeros.
Conocemos personas que son como estrellas fugaces en nuestra vida.
Otras que son como la luna de octubre, están por cierto tiempo con nosotros; nos iluminan, nos hacen feliz pero su tiempo tiene un final.
Otras que son como el sol; su estadía dura más y su escencia es cálida a nuestra vida.
Otras tantas son como la noche; a veces su obscuridad es necesaria para nuestro aprendizaje y crecimiento personal.
Pero tú, tú fuiste una primavera al final de mi invierno.
Fuiste cálido, abrazador.
Disfrute cada día de tu compañía, de nuestras platicas, nuestras risas y ocurrencias.
Conocemos personas que son como estrellas fugaces en nuestra vida.
Otras que son como la luna de octubre, están por cierto tiempo con nosotros; nos iluminan, nos hacen feliz pero su tiempo tiene un final.
Otras que son como el sol; su estadía dura más y su escencia es cálida a nuestra vida.
Otras tantas son como la noche; a veces su obscuridad es necesaria para nuestro aprendizaje y crecimiento personal.
Pero tú, tú fuiste una primavera al final de mi invierno.
Fuiste cálido, abrazador.
Disfrute cada día de tu compañía, de nuestras platicas, nuestras risas y ocurrencias.