guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Quería seguir siendo niño,
desconocer las medidas del tiempo,
quería ser inmortal en tu firme regazo
y tan mortal como cada metro que nos separará.
Pero el silencio volvió a cautivar nuestras bocas
mientras las neuronas gritaban desesperadas,
dando órdenes frenéticas a todo nuestro cuerpo
para que cultivemos en ese beso agónico,
la bienvenida a la despedida.
Pero nuestros labios sólo fueron tocados por el viento,
por el viento frío del sur,
y a su vez el cielo lloró con la locura de la lluvia.
Se tocaron nuestras manos,
frías y presas de la gravedad inexorable,
cansadas de esas caricias nocturnas
que supimos sólo darnos con la imaginación.
desconocer las medidas del tiempo,
quería ser inmortal en tu firme regazo
y tan mortal como cada metro que nos separará.
Pero el silencio volvió a cautivar nuestras bocas
mientras las neuronas gritaban desesperadas,
dando órdenes frenéticas a todo nuestro cuerpo
para que cultivemos en ese beso agónico,
la bienvenida a la despedida.
Pero nuestros labios sólo fueron tocados por el viento,
por el viento frío del sur,
y a su vez el cielo lloró con la locura de la lluvia.
Se tocaron nuestras manos,
frías y presas de la gravedad inexorable,
cansadas de esas caricias nocturnas
que supimos sólo darnos con la imaginación.