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Los ojos que miran

Orfelunio

Poeta veterano en el portal
ojosl.jpg



Los ojos que miran



Por la cima, cima, cima,
en el fondo, orondo, orondo,
quien se arrima, rima, rima,
se le queda el cuerpo mondo.

Y el extracto de la mina,
en el oro que me pongo,
en su cinta, por lo fina,
tina es un mar de longo.

El tupé, tupé, tupé,
sin los pelos no ve na;
al quitarse el bisoñé,
los enredos en la cuer,
y la muer la hora da.

Lo sexuante, sexo es,
y el mutante es la mutá;
un agujero es lo que ves,
¡Qué putá, putá putá!

De la cima llegué al llano,
y seguí en el descenso;
vi a los mundos, enlatados,
a una luz que fuera incienso,
y una hierba tafetán,
artificio alquitranado.

En cascadas de aguas claras,
vi a los feos calcinados,
y a los guapos, que son feos,
por los teos apagados.

Llegué al confín de lo finito
que acompaña un halo eterno;
al asomarme al precipicio,
vomitar no quise el vicio,
lo mantuve, dentro dentro.

Caí Caín de motu propio,
reí y reí, y al reírme cual Falopio,
comprendí que era el encuentro…,
y mi ojo el telescopio.
 
Hola muy bueno tu poema, muy profundo , los ojos simempre son un buen pretexto para hacer una poesia.saludos
yo tengo uno tambien sobre ese tema , si quiere slo puedes ver.
 
ojosl.jpg



Los ojos que miran



Por la cima, cima, cima,
en el fondo, orondo, orondo,
quien se arrima, rima, rima,
se le queda el cuerpo mondo.

Y el extracto de la mina,
en el oro que me pongo,
en su cinta, por lo fina,
tina es un mar de longo.

El tupé, tupé, tupé,
sin los pelos no ve na;
al quitarse el bisoñé,
los enredos en la cuer,
y la muer la hora da.

Lo sexuante, sexo es,
y el mutante es la mutá;
un agujero es lo que ves,
¡Qué putá, putá putá!

De la cima llegué al llano,
y seguí en el descenso;
vi a los mundos, enlatados,
a una luz que fuera incienso,
y una hierba tafetán,
artificio alquitranado.

En cascadas de aguas claras,
vi a los feos calcinados,
y a los guapos, que son feos,
por los teos apagados.

Llegué al confín de lo finito
que acompaña un halo eterno;
al asomarme al precipicio,
vomitar no quise el vicio,
lo mantuve, dentro dentro.

Caí Caín de motu propio,
reí y reí, y al reírme cual Falopio,
comprendí que era el encuentro…,
y mi ojo el telescopio.


Poesia profunda de pretextos y nombres, de un lado al otro
para que los ojos se anuden a una existencia de pliegues.
felicidades. luzyabsenta
 
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