Juan Ignacio Clavero
Poeta recién llegado
Los espejos son un crimen
pues multiplican los seres,
y dan, plagiando lo que eres,
la vaguedad que reciben.
Y en las pupilas te imprimen
esa sombra del pasado,
su mundo contaminado
de silencio y garabato,
un virtual autorretrato,
igual, mas distorsionado.
Son un crimen los espejos,
son de la luz una voz
que hace en sus trazos, cual Dios,
la envidia de sus reflejos.
Y en lo surreal de sus quejos,
la oquedad de su elegancia,
lo absorbente en la distancia,
la trampa de su morada
puedo oír la carcajada
secreta, del ver y el ansia.
Los espejos crimen son,
son cómplices del deseo
si en la mentira que veo
labran lo falso cual don.
Son cima de una ilusión,
el hambre de otro universo,
el narcisismo perverso
de un mirar que se socava,
suspiros de un alma, brava,
que invade su plano terso.