Almudena
Poeta que considera el portal su segunda casa
En una ausencia incombustible
prendida por manos y ojos
los vientos del universo
azotan revolviendo mi pelo.
El tiempo se confunde
con estrellas que no existen;
mis pupilas reflejan
la imagen de lo que fue.
La duda se torna en la llama
que consume un nítido presente
y palpando mi rostro asombrado
fulgura en el enigma...
"desde la otra punta del universo...
¿ estaré respirando,
o solo verán la imagen de mi recuerdo?"
Cronos nos obliga a jugar al "corre que te pillo"
y a dejarnos siempre corriendo...
sin pillar.
En la cima del acantilado
¡se ve tanto mar!
Los iluminados deben saber
por qué las palomas se posan
temblorosas
en las palmas de mis manos.
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