EPEV- Poerrante
Poeta recién llegado
LÁMPARAS DE LA TIERRA
I
Que los faroles de carburo ya no existen
que Edison perjudicó el negocio del farol
con el filamento eléctrico de la bombilla,
que dio claridad a cada rincón.
Que los fantasmas urbanos se fueron al campo
en busca de recovecos y atajos para asustar.
Que el carretón
- hombre decapitado y huesos en cruz
fue sorprendido por la luz
en las silentes calles nocturnas de los pueblos
persiguiendo descarriadas almas, mundanas
Que si la Sayona, el Silbón, el Hombre de Sombrero Negro
todos fueron desapareciendo
- uno a uno con la llegada de la luz al pueblo
y ya ni el catire Juan Hilario, teme salir a bailar
porque Benjamín Franklin le dijo al oído a Edison
- te presto la cuerda, el vaso y la cometa
para que energices tu alambre y puedas alumbrar
II
Y ya con las lámparas encendidas
bajo los caneyes con esterillas de palmas
Alberto Arvelo Torrealba legó el verso y la tonada
donde Florentino y el Diablo en eterno enfrentamiento
representan al bien y al mal sin edades de alucinamiento.
III
De las razones de inciertos, el pundonor,
de las leyendas, mitos y creencias
donde ni las religiones ni las ciencias
pudieron destruir al espanto del folklor
- y aun con las bombillas de luz blancas o amarillas
prevalecen los misterios a ritmo de la canción.
IV
En esas tierras de aledañas llaneras, en Venezuela,
de corríos, coplas, contrapunteos y joropos
Hombres de corazones inmensos
que las sabanas parió, componen y cantan
- mientras el sol se recrea con la moriche en las riberas del rio
Para cuando suena el arpa, trona el rio,
y las alpargatas y el fuete bravío
del llanero celebrando en su canto, gritándole al espanto
- la luz llegó, pero ustedes aun viven protegidos por el manto del folklor
V
No le des más lámparas a la tierra que se cuece
en las hornillas aureolas del sol
- dadle lámparas de luz neural al hombre de irracional ponderación
donde la ciencia y la religión, en componenda de asociación
en claro destruyen cada bastión
- del sano hombre y su folklor
que si la crítica de un sistema también es la solución
confluyamos en la inflexión
de darle luz al cerebro donde nuestros asentamientos
no degeneren en posteriores leyendas
donde salpiquen luego en componendas
demandando la excomunión.
EPEV-Poerrante. 08/12
I
Que los faroles de carburo ya no existen
que Edison perjudicó el negocio del farol
con el filamento eléctrico de la bombilla,
que dio claridad a cada rincón.
Que los fantasmas urbanos se fueron al campo
en busca de recovecos y atajos para asustar.
Que el carretón
- hombre decapitado y huesos en cruz
fue sorprendido por la luz
en las silentes calles nocturnas de los pueblos
persiguiendo descarriadas almas, mundanas
Que si la Sayona, el Silbón, el Hombre de Sombrero Negro
todos fueron desapareciendo
- uno a uno con la llegada de la luz al pueblo
y ya ni el catire Juan Hilario, teme salir a bailar
porque Benjamín Franklin le dijo al oído a Edison
- te presto la cuerda, el vaso y la cometa
para que energices tu alambre y puedas alumbrar
II
Y ya con las lámparas encendidas
bajo los caneyes con esterillas de palmas
Alberto Arvelo Torrealba legó el verso y la tonada
donde Florentino y el Diablo en eterno enfrentamiento
representan al bien y al mal sin edades de alucinamiento.
III
De las razones de inciertos, el pundonor,
de las leyendas, mitos y creencias
donde ni las religiones ni las ciencias
pudieron destruir al espanto del folklor
- y aun con las bombillas de luz blancas o amarillas
prevalecen los misterios a ritmo de la canción.
IV
En esas tierras de aledañas llaneras, en Venezuela,
de corríos, coplas, contrapunteos y joropos
Hombres de corazones inmensos
que las sabanas parió, componen y cantan
- mientras el sol se recrea con la moriche en las riberas del rio
Para cuando suena el arpa, trona el rio,
y las alpargatas y el fuete bravío
del llanero celebrando en su canto, gritándole al espanto
- la luz llegó, pero ustedes aun viven protegidos por el manto del folklor
V
No le des más lámparas a la tierra que se cuece
en las hornillas aureolas del sol
- dadle lámparas de luz neural al hombre de irracional ponderación
donde la ciencia y la religión, en componenda de asociación
en claro destruyen cada bastión
- del sano hombre y su folklor
que si la crítica de un sistema también es la solución
confluyamos en la inflexión
de darle luz al cerebro donde nuestros asentamientos
no degeneren en posteriores leyendas
donde salpiquen luego en componendas
demandando la excomunión.
EPEV-Poerrante. 08/12