ladulcec
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con un suspiro la rana,
miró con ojos brotados
al charco donde saltaban
los sapos de cortas patas.
Ninguno se percatò
de su color averdado
con mas brillo que las hojas
de un ciprès alli sembrado.
Todos andaban felices
chapoteando entre las charcas
y hasta comìan lombrices
que salìan despistadas.
La pobre rana decìa
que triste la vida mia
compartir con burdos sapos
viviendo entre los harapos.
Fueron pasando los dìas
de lamento y poca gracia
hasta que un pato viajero
se la comio una mañana.
...
julio de 2014
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