La edad del Sol
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La soledad es mi guía entre los pasos desconcertantes y desordenados. Es ella la que comparte con la tuya, momentos nobles y codiciados por otras inmaduras.
La he maldecido en circunstancias anteriores, cuando el corazón todavía estaba pequeño e incapaz de sentir el verdadero amor. Ella se anteponía a él, lo señalaba y perturbaba con su mirada penetrante. Lo ahogaba. Corazón destruido, despedazándose por doquier, pidiendo y exigiendo lo que no podía dar Hoy grande y fuerte, robustecido con su entrega a ti, con el perdón de todo, de sí mismo.
Lo que fue un desierto es ahora un campo de flores y tierras fértiles, gracias a nuestras eternas soledades unidas.
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La soledad es mi guía entre los pasos desconcertantes y desordenados. Es ella la que comparte con la tuya, momentos nobles y codiciados por otras inmaduras.
La he maldecido en circunstancias anteriores, cuando el corazón todavía estaba pequeño e incapaz de sentir el verdadero amor. Ella se anteponía a él, lo señalaba y perturbaba con su mirada penetrante. Lo ahogaba. Corazón destruido, despedazándose por doquier, pidiendo y exigiendo lo que no podía dar Hoy grande y fuerte, robustecido con su entrega a ti, con el perdón de todo, de sí mismo.
Lo que fue un desierto es ahora un campo de flores y tierras fértiles, gracias a nuestras eternas soledades unidas.
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