La calle es una mariposa gris
y el cielo, una mariposa azul.
Estoy perdido entre el amor y el vacío.
Árboles inquietos y lúgubres
se ciernen sobre mi frente.
Me he detenido a contemplar las marmolerías
junto al panteón.
Blancas piedras sin ilusiones; anochece.
Y en mi sangre hay miles de hormigas
que bullen sin cesar.
Un cigarrillo se introduce entre mis labios
y un cerillo desgarra la noche.
Perdido, sí.
Las horas se disuelven en el mar de la madrugada,
y mi corazón termina entre los despojos
de las mareas turquesas.
y el cielo, una mariposa azul.
Estoy perdido entre el amor y el vacío.
Árboles inquietos y lúgubres
se ciernen sobre mi frente.
Me he detenido a contemplar las marmolerías
junto al panteón.
Blancas piedras sin ilusiones; anochece.
Y en mi sangre hay miles de hormigas
que bullen sin cesar.
Un cigarrillo se introduce entre mis labios
y un cerillo desgarra la noche.
Perdido, sí.
Las horas se disuelven en el mar de la madrugada,
y mi corazón termina entre los despojos
de las mareas turquesas.