Luis Elissamburu
Poeta fiel al portal
Desde muy chico
me tenían prohibido llorar.
"Ya sós grande", decían,
como si la altura
garantizara el aguantar.
"Hacerse hombre"
era sinónimo de dureza.
Se mantenía en la mentira
cualquier sucedáneo
del valor o la nobleza.
Por eso, si hay ocasión
y nadie me vé, llóro.
El niño que hay en mí,
felíz me anima,
y apláude, como loco.
me tenían prohibido llorar.
"Ya sós grande", decían,
como si la altura
garantizara el aguantar.
"Hacerse hombre"
era sinónimo de dureza.
Se mantenía en la mentira
cualquier sucedáneo
del valor o la nobleza.
Por eso, si hay ocasión
y nadie me vé, llóro.
El niño que hay en mí,
felíz me anima,
y apláude, como loco.
Última edición por un moderador: