Oona
Poeta recién llegado
Un pequeño golpe de lucidez
y luego el olvido...
Por eso hago anotaciones,
para recordar quien fui el día anterior,
ayer era otra y el año pasado otra;
bendigo a la que fue,
y la dejo ir.
Dormida para siempre
en el recuerdo llameante
y deforme de los otros,
que jamás lograron verme en verdad,
buena o mala.
Nadie en absoluto,
nadie nunca me vió.
Pedazo de vida sangrante,
me detendré otros días
a sangrar en soledad,
mientras espero otro golpe de lucidez, mientras se aclara el agua,
aquí esperaré.
Una sola persona tengo
para acompañarme
y es la que hoy soy,
las que fuí se han muerto,
incluídas las que amaron y sufrieron,
ya nada de eso existe.
y luego el olvido...
Por eso hago anotaciones,
para recordar quien fui el día anterior,
ayer era otra y el año pasado otra;
bendigo a la que fue,
y la dejo ir.
Dormida para siempre
en el recuerdo llameante
y deforme de los otros,
que jamás lograron verme en verdad,
buena o mala.
Nadie en absoluto,
nadie nunca me vió.
Pedazo de vida sangrante,
me detendré otros días
a sangrar en soledad,
mientras espero otro golpe de lucidez, mientras se aclara el agua,
aquí esperaré.
Una sola persona tengo
para acompañarme
y es la que hoy soy,
las que fuí se han muerto,
incluídas las que amaron y sufrieron,
ya nada de eso existe.
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