Maldonado
Poeta veterano en el Portal
Llegando hacia mi casa,
una señora elegante me sonríe
con su sonrisa de cónyuge ajena.
En la puerta de la entrada,
estas plantas no están bonitas
por que les llegue el agua,
si no por que las riego yo,
cuando las veo, no están alegres
por ser alegres
si no por que llego yo.
Es mi felicidad de solitario
sin ser solitario,
de amante sin ser amado,
de vida estoy rodeado
y me acompaña Dios.
una señora elegante me sonríe
con su sonrisa de cónyuge ajena.
En la puerta de la entrada,
estas plantas no están bonitas
por que les llegue el agua,
si no por que las riego yo,
cuando las veo, no están alegres
por ser alegres
si no por que llego yo.
Es mi felicidad de solitario
sin ser solitario,
de amante sin ser amado,
de vida estoy rodeado
y me acompaña Dios.
Maldonado
05/02/14
Última edición: