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Estos pedazos de prosa

César Guevar

Poeta que considera el portal su segunda casa
Estos son mis poemas en prosa que no gustan a nadie. Estos son mis amargos no versos nacidos de noche y corazón raído. Hechos de arena (sol y duna solamente bella hasta que te agosta el intelecto). Estos mis diarios sin Simbad, sin Gato con Botas y con aguardiente de agave, muy mal hecho.

Pero aguardiente es aguardiente. Especialmente luego de las dos con treinta y nueve minutos de la madrugada. ¿Has leído novelas de María Dueñas?

Sabrá la vida cómo se llamará un poso que no sale ni a voluntad de esponja… ¿Pátina, quizás? Bueno, pues, estos mis no poemas son pátinas, o posos desecados que intenté remover con cepillo de alambre, con thinner-laca y gasolina, con brazo duro y labio mordido, y hasta con escupitajos malditos, soeces… cuando nadie me veía. Pero no quisieron irse. Por eso están aquí, en el rincón más méndigo (ya van a salir lxs preciosistas a decir que no se dice méndigo, sino mendigo… nunca falta un méndigo de esxs) del subfondo de mis cofres.

Estos pedazos de prosa ni siquiera son relatos. Son solo conversaciones, reminiscencias senti-pausadas llenas de arestín madruguero. Y sí, me gusta pasarlos con café caliente.

Parece que hoy es domingo. Domingo y papagayos de la brisa, idus de octubre que traspasan y poemas no poemas mala hierba.


Pensar que así y todo los quiero.

...¡Qué vaina!





César en prosa y octubre. 2020.​
 
Última edición:
César, en "prosa o en versos" en "octubre" o en cualquier mes del año, escribe con tanta fuerza y sentimientos, sin corcet natural y poeticamente que todos los que te leemos, de alguna manera podemos sentirnos reflejados. Felicitaciones y muchas gracias por compartir tus obras.

Es un placer leer tu prosa en éste comienzo de un nuevo día (lluviiso) acompañada por un rico café.

Saludos cordiales y un abrazo a la distancia.
 
Última edición:
César, en "prosa o en versos" en "octubre" o en cualquier mes del año, escribe con tanta fuerza y sentimientos, sin corcet natural y poeticamente que todos los que te leemos, de alguna manera podemos sentirnos reflejados. Felicitaciones y muchas gracias por compartir tus obras.

Es un placer leer tu prosa en éste comienzo de un nuevo día (lluviiso) acompañada por un rico café.

Saludos cordiales y un abrazo a la distancia.

Saludos en la distancia, Mar_ (Con alma de Lobezna). Muchas gracias a ti por visitarme en estos días de octubre (ojalá todos los meses fuesen octubre...). Agradezco tus hermosos conceptos hacia mis letras. Un abrazote. Todo lo bueno para ti.
 
Pues por alguna extraña sintonía (nunca falta otro méndigo para el aplauso) estos retales de prosas, o poesías o simples conjunciones de palabras que quieren, y pueden, expresar ideas, a mi me han gustado. Y te animo a seguir cultivándolas, aunque ni sea octubre ni tengas a mano el socorrido aguardiente de agave. Con o sin intención has entrado en la guarida de la bestia, en la raíz de la escritura. Abrazos,
miguel
 
Pues por alguna extraña sintonía (nunca falta otro méndigo para el aplauso) estos retales de prosas, o poesías o simples conjunciones de palabras que quieren, y pueden, expresar ideas, a mi me han gustado. Y te animo a seguir cultivándolas, aunque ni sea octubre ni tengas a mano el socorrido aguardiente de agave. Con o sin intención has entrado en la guarida de la bestia, en la raíz de la escritura. Abrazos,
miguel

Ando buscando a la bestia con agua-ardiente de hinojo, de agave, "calentaíto" pa´las venas, pues. A ver qué es lo que es.

Muchas gracias por brindar con este méndigo presente que le apuesta a la letra de carne, del hueso, cartílago, coyuntura, oreja. Retales es una bonita palabra ¿sabe? Aquí son retazos y el méndigo malhablao que le habla era costurero una vez. Y le escribía poemas a la Anita india que se sentaba a su lado con su cara bella y su bata y su pierna blanca, como de luna, o de gaviota.

Esta es mi etapa del poema-prosa. Le tomaré la palabra... seguiré escribiendo.

De verdad se le agradece.
 
Estos son mis poemas en prosa que no gustan a nadie. Estos son mis amargos no versos nacidos de noche y corazón raído. Hechos de arena (sol y duna solamente bella hasta que te agosta el intelecto). Estos mis diarios sin Simbad, sin Gato con Botas y con aguardiente de agave, muy mal hecho.

Pero aguardiente es aguardiente. Especialmente luego de las dos con treinta y nueve minutos de la madrugada. ¿Has leído novelas de María Dueñas?

Sabrá la vida cómo se llamará un poso que no sale ni a voluntad de esponja… ¿Pátina, quizás? Bueno, pues, estos mis no poemas son pátinas, o posos desecados que intenté remover con cepillo de alambre, con thinner-laca y gasolina, con brazo duro y labio mordido, y hasta con escupitajos malditos, soeces… cuando nadie me veía. Pero no quisieron irse. Por eso están aquí, en el rincón más méndigo (ya van a salir lxs preciosistas a decir que no se dice méndigo, sino mendigo… nunca falta un méndigo de esxs) del subfondo de mis cofres.

Estos pedazos de prosa ni siquiera son relatos. Son solo conversaciones, reminiscencias senti-pausadas llenas de arestín madruguero. Y sí, me gusta pasarlos con café caliente.

Parece que hoy es domingo. Domingo y papagayos de la brisa, idus de octubre que traspasan y poemas no poemas mala hierba.


Pensar que así y todo los quiero.

...¡Qué vaina!





César en prosa y octubre. 2020.​
Pues mira tú que a mí me pareció todo un poema este aporte. Siempre habrá quien no sepa leer los posos de un buen café; no importa. Lo esencial es no olvidar sus aromas... con rhum por favor.
Prosa o poema, me encantó. Siempre pensé que escribir es la mejor de las medicinas, aunque nadie me lo dijera.

Un abrazote César.
 
César, quizás hacen faltan personas como nosotros, errantes caminadores de la vida que
logramos ver el encanto en cada una de las letras que nos compartes. Gracias por dejar
tus inspiraciones por aquí, no hay nada como leerte en mis noches de pasear por el foro.
Besitos apretados en tus mejillas.

Muchas gracias por tus generosas consideraciones, Ana Mercedes. Yo también me paseo por estos predios a veces, y por los campos en verso (a veces callejones oscuros de ciudad). Me la paso leyendo a autorxs que no he leído nunca: recién llegadxs, qué sé yo. Y ¿sabes?, pocas veces me contestan. Pero igual lxs leo porque cuando yo estaba recién llegado a este portal ansiaba que alguien tuviera la deferencia de leerme y comentarme, sin importar que fuese agradable o no lo que me dijeran.

Por eso te agradezco una vez más que hayas venido a verme. Sigo siendo un poco ese paria, taciturno, que recorría en soledad las calles de la Caracas nocturna, buscando con qué rellenar los huecos inmensos que tenía en el alma. No sé ni cómo es que estoy vivo todavía, a decir verdad... pudieron haberme matado tantas veces. Parece que Gabriel García Márquez tenía razón en su novela más icónica, "Cien años de soledad": "Uno no se muere cuando quiere, sino cuando puede".

Hasta luego, amiga y magnífica poeta.
 
mire Ud que reflexivo anda Ud...
buena prosa:)
y se vino al lugarcito más lejano por que pensó que no lo leeriamos? a mi encanta pasear por las prosas sin prisas ...calladita pero hoy no me aguante y pues como una loca atrevida lo invito al café cuando quiera compartir algo...somos poquitos los locos ahí :D y es un lugar cálido y acogedor
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/cafe-extravagante-ville-valo.105085/page-679#post-6918890

¡Sí que eres bonita, rubia!

Dicho eso, que es como lo siento luego de ver la que supongo es tu fotografía, te agradezco el loco atrevimiento de invitarme a tu café. Y claro que voy a pasar. Si hay locxs allá seguro va a gustarme... además, me gusta el calor; detesto el frío. Uno de los años más amargos de mi vida fue entre los 29 y los 30, cuando para mi mala fortuna me vi en la necesidad de aceptar dar clases en un colegio ubicado en una zona donde las temperaturas mañaneras oscilaban entre 12 y 17 grados centígrados. Cada mañana sentía que entraba a una cabina de morgue. Creo que jamás podría vivir en un país de esos en los que hay invierno gélido, primavera casi gélida y otoño ídem. Amo el calor, así sea excesivo.

Claro que voy a ir, pues, al café. ¿Debo llevar algo?

Un abrazo cordial.
 
Pues mira tú que a mí me pareció todo un poema este aporte. Siempre habrá quien no sepa leer los posos de un buen café; no importa. Lo esencial es no olvidar sus aromas... con rhum por favor.
Prosa o poema, me encantó. Siempre pensé que escribir es la mejor de las medicinas, aunque nadie me lo dijera.

Un abrazote César.
Escribir es la mejor medicina, sí. Y yo va voy teniendo cierto tiempo que no escribo nada... En todo caso gracias, mi compa.

Ah, le cuento que veo en la prosa la misma poesía que veo en el verso. Pareciera como si la prosa fuese el patito feo de la poesía, y hasta me parece que eso ha hecho que se la transite menos, y que por lo tanto guarde muchísimos caminos inexplorados todavía. Veo que usted es capaz de ver poesía en la prosa, como yo. La verdad, no creo que la poesía se detenga ante molde alguno; ella destila y sobresale de cada expresión que pretenda la belleza.

De verdad le agradezco mucho sus cordiales y positivas apreciaciones. Todo lo bueno para usted.
 
¡Sí que eres bonita, rubia!

Dicho eso, que es como lo siento luego de ver la que supongo es tu fotografía, te agradezco el loco atrevimiento de invitarme a tu café. Y claro que voy a pasar. Si hay locxs allá seguro va a gustarme... además, me gusta el calor; detesto el frío. Uno de los años más amargos de mi vida fue entre los 29 y los 30, cuando para mi mala fortuna me vi en la necesidad de aceptar dar clases en un colegio ubicado en una zona donde las temperaturas mañaneras oscilaban entre 12 y 17 grados centígrados. Cada mañana sentía que entraba a una cabina de morgue. Creo que jamás podría vivir en un país de esos en los que hay invierno gélido, primavera casi gélida y otoño ídem. Amo el calor, así sea excesivo.

Claro que voy a ir, pues, al café. ¿Debo llevar algo?

Un abrazo cordial.
jajaja gracias, sólo lleve sus letras y ganas de compartir lo que guste poesía, prosa, chistes, noticias, música ...lo que le guste... la idea es distraernos y divertirnos ...sacar nuestros miedos y locuras a pasear un ratito a la plaza ;) o dejarlos retozar un ratito en el bar con un cafecito o una bebida ...ya sabe pase cuando guste :)
 
Estos son mis poemas en prosa que no gustan a nadie. Estos son mis amargos no versos nacidos de noche y corazón raído. Hechos de arena (sol y duna solamente bella hasta que te agosta el intelecto). Estos mis diarios sin Simbad, sin Gato con Botas y con aguardiente de agave, muy mal hecho.

Pero aguardiente es aguardiente. Especialmente luego de las dos con treinta y nueve minutos de la madrugada. ¿Has leído novelas de María Dueñas?

Sabrá la vida cómo se llamará un poso que no sale ni a voluntad de esponja… ¿Pátina, quizás? Bueno, pues, estos mis no poemas son pátinas, o posos desecados que intenté remover con cepillo de alambre, con thinner-laca y gasolina, con brazo duro y labio mordido, y hasta con escupitajos malditos, soeces… cuando nadie me veía. Pero no quisieron irse. Por eso están aquí, en el rincón más méndigo (ya van a salir lxs preciosistas a decir que no se dice méndigo, sino mendigo… nunca falta un méndigo de esxs) del subfondo de mis cofres.

Estos pedazos de prosa ni siquiera son relatos. Son solo conversaciones, reminiscencias senti-pausadas llenas de arestín madruguero. Y sí, me gusta pasarlos con café caliente.

Parece que hoy es domingo. Domingo y papagayos de la brisa, idus de octubre que traspasan y poemas no poemas mala hierba.


Pensar que así y todo los quiero.

...¡Qué vaina!





César en prosa y octubre. 2020.​
Ese escupitajo es el toque que le termina dando lustre y vida a tus sensibles palabras. Un abrazo, cesar.
 
Escribir es la mejor medicina, sí. Y yo va voy teniendo cierto tiempo que no escribo nada... En todo caso gracias, mi compa.

Ah, le cuento que veo en la prosa la misma poesía que veo en el verso. Pareciera como si la prosa fuese el patito feo de la poesía, y hasta me parece que eso ha hecho que se la transite menos, y que por lo tanto guarde muchísimos caminos inexplorados todavía. Veo que usted es capaz de ver poesía en la prosa, como yo. La verdad, no creo que la poesía se detenga ante molde alguno; ella destila y sobresale de cada expresión que pretenda la belleza.

De verdad le agradezco mucho sus cordiales y positivas apreciaciones. Todo lo bueno para usted.
Aparte de gustarme el comentario, suscribo tu apreciación.
 
Ese escupitajo es el toque que le termina dando lustre y vida a tus sensibles palabras. Un abrazo, cesar.

Sí. Los condenados en lugar de irse, de dilu-irse, de salir, se instalaron a sus anchas y tomaron un brillo especial luego de esos escupitajos... ¿Tú has visto?

Entonces entendí que ya no quería echarlos y que, o yo estoy enfermo, o el amor tiene caminos extraños para abrirse paso.

Muchas gracias por tu comentario, mi compa.
 
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Estos son mis poemas en prosa que no gustan a nadie. Estos son mis amargos no versos nacidos de noche y corazón raído. Hechos de arena (sol y duna solamente bella hasta que te agosta el intelecto). Estos mis diarios sin Simbad, sin Gato con Botas y con aguardiente de agave, muy mal hecho.

Pero aguardiente es aguardiente. Especialmente luego de las dos con treinta y nueve minutos de la madrugada. ¿Has leído novelas de María Dueñas?

Sabrá la vida cómo se llamará un poso que no sale ni a voluntad de esponja… ¿Pátina, quizás? Bueno, pues, estos mis no poemas son pátinas, o posos desecados que intenté remover con cepillo de alambre, con thinner-laca y gasolina, con brazo duro y labio mordido, y hasta con escupitajos malditos, soeces… cuando nadie me veía. Pero no quisieron irse. Por eso están aquí, en el rincón más méndigo (ya van a salir lxs preciosistas a decir que no se dice méndigo, sino mendigo… nunca falta un méndigo de esxs) del subfondo de mis cofres.

Estos pedazos de prosa ni siquiera son relatos. Son solo conversaciones, reminiscencias senti-pausadas llenas de arestín madruguero. Y sí, me gusta pasarlos con café caliente.

Parece que hoy es domingo. Domingo y papagayos de la brisa, idus de octubre que traspasan y poemas no poemas mala hierba.


Pensar que así y todo los quiero.

...¡Qué vaina!

César en prosa y octubre. 2020.​

Yo me acerco a comentar por un pedazo de esta prosa suya mi Admirado Poeta y Querido Amigo J @César Guevar , repitiéndome en las líneas donde la "Mala hierba que al llover nunca decrece" "Poder que fluye al torrente sanguíneo, su inexpugnable fuego, la vida misma" aunque les diga así a los fragmentos de su prosa -que curiosamente, si han acercado a la gente a su lectura. Son momentos que se quedan capturados, atrapados entre la mente y el pecho y Usted logra transcribirlos y transmitir con gran sensibilidad en este escrito madrugador. Breves, rudos, naturales, altisonantes son parte de sí mismo, poesía auténtica, es vida, sentida, dolida o rabiosa. "El tiempo entre costuras" es la obra leída por mí, de Doña María Dueñas. Muchas Gracias mi buen amigo por compartir su Arte. Lo celebro. Por favor acepte mi saludo cariñoso y mis mejores deseos sinfín
 
Yo me acerco a comentar por un pedazo de esta prosa suya mi Admirado Poeta y Querido Amigo J @César Guevar , repitiéndome en las líneas donde la "Mala hierba que al llover nunca decrece" "Poder que fluye al torrente sanguíneo, su inexpugnable fuego, la vida misma" aunque les diga así a los fragmentos de su prosa -que curiosamente, si han acercado a la gente a su lectura. Son momentos que se quedan capturados, atrapados entre la mente y el pecho y Usted logra transcribirlos y transmitir con gran sensibilidad en este escrito madrugador. Breves, rudos, naturales, altisonantes son parte de sí mismo, poesía auténtica, es vida, sentida, dolida o rabiosa. "El tiempo entre costuras" es la obra leída por mí, de Doña María Dueñas. Muchas Gracias mi buen amigo por compartir su Arte. Lo celebro. Por favor acepte mi saludo cariñoso y mis mejores deseos sinfín
Pues sí... Han acercado a la gente.

Gracias por sus magníficas líneas. He descubierto que la mala hierba solo es "mala" porque no nos tomamos la labor de conocerla lo suficiente, pero intuyo que usted sabe eso de sobra.

Así que leyó "El tiempo entre costuras". Yo leí primero "Las hijas del Capitán". Solo por rebeldía tal vez tonta; por no leer lo que estaba de moda sino aquello de lo que nadie hablaba (por razones similares sigo sin leer "los príncipes azules..."; también cargaba rabia por haber leído "Caballo de Troya" hasta el cuarto tomo sin que terminara, y por la estupidez flagrante, manipuladora, de las 150 "Sombras de Grey"). El caso es que luego de "Las hijas del Capitan" ya no me resistí más y leí también "El tiempo entre costuras".

Ambas fueron momentos que se me quedaron -perdóneme que repita sus palabras- "entre la mente y el pecho".

Si estos pedazos (retales, retazos, fragmentos) de prosa lograron llegar al corazón de alguien como se forjaron en el mío, entonces me siento tranquilo. A la vida hay que decirla; tal vez esa sea la misión de poetas como María Dueñas, y salvando las distancias, de poetas remotos como yo. Usted, por cierto, dice la vida en cada uno de sus poemas; yo no tengo la menor duda de que un día será reconocida y famosa por ello, pues sabe hacerlo con esa elaborada fineza que no sacrifica la verdad ni la profundidad de las cosas, característica del verdadero ARTE.

Muchas gracias por acercarse hasta estos pedazos de vida. Le deseo, en verdad, todo lo bueno.
 
Última edición:
César, pues si son solo eso, me han encantado y en ellos dejo mis aplausos y repeto.
La verdad decir mucho es ya pecada entonces me regreso mejor a leerlo de nuevo.

Besos de colores en la distancia,

Lupe, gracias por haber estado aquí, por tus aplausos, por tu respeto (que es mutuo) y por volver a leer estas líneas enterradas en la sub-noche. Para mí la verdad es otra: el compromiso que implica con la literatura, con la poesía, visitas como la tuya.

Un agradecido abrazo, Poeta. Todo lo bueno para ti.
 
Estos son mis poemas en prosa que no gustan a nadie. Estos son mis amargos no versos nacidos de noche y corazón raído. Hechos de arena (sol y duna solamente bella hasta que te agosta el intelecto). Estos mis diarios sin Simbad, sin Gato con Botas y con aguardiente de agave, muy mal hecho.

Pero aguardiente es aguardiente. Especialmente luego de las dos con treinta y nueve minutos de la madrugada. ¿Has leído novelas de María Dueñas?

Sabrá la vida cómo se llamará un poso que no sale ni a voluntad de esponja… ¿Pátina, quizás? Bueno, pues, estos mis no poemas son pátinas, o posos desecados que intenté remover con cepillo de alambre, con thinner-laca y gasolina, con brazo duro y labio mordido, y hasta con escupitajos malditos, soeces… cuando nadie me veía. Pero no quisieron irse. Por eso están aquí, en el rincón más méndigo (ya van a salir lxs preciosistas a decir que no se dice méndigo, sino mendigo… nunca falta un méndigo de esxs) del subfondo de mis cofres.

Estos pedazos de prosa ni siquiera son relatos. Son solo conversaciones, reminiscencias senti-pausadas llenas de arestín madruguero. Y sí, me gusta pasarlos con café caliente.

Parece que hoy es domingo. Domingo y papagayos de la brisa, idus de octubre que traspasan y poemas no poemas mala hierba.


Pensar que así y todo los quiero.

...¡Qué vaina!





César en prosa y octubre. 2020.​
Pues son muy tuyos, por eso los quieres, primeramente tú y luego todo aquel que llegue con la buena intención.
Es como un gran cobertor, y en toda su extensión, un collage con esos motivos que pulsan tu pluma y lo hacen especial. Y quien quiera que se cobije pues...
Un gusto Julio César recorrer tus letras, poemas, no poemas, tu mala hierba.
Octubre sí, sólo que hoy es jueves y como una vez te referiste a uno de los míos, tan como en el 20.
Un abrazo!
Camelia
 
Pues son muy tuyos, por eso los quieres, primeramente tú y luego todo aquel que llegue con la buena intención.
Es como un gran cobertor, y en toda su extensión, un collage con esos motivos que pulsan tu pluma y lo hacen especial. Y quien quiera que se cobije pues...
Un gusto Julio César recorrer tus letras, poemas, no poemas, tu mala hierba.
Octubre sí, sólo que hoy es jueves y como una vez te referiste a uno de los míos, tan como en el 20.
Un abrazo!
Camelia

Ayer era jueves, hoy es octubre. El ánimo colectivo ya refleja en los ojos el modo "bonche", aunque se sepa que aún falta (algún malparido por ahí no deja dormir con su cansina secuencia reguetonera de porquería).

¿Sabes? Me sorprendió que viniera tanta gente a ver estas líneas y que hasta me dejaran comentarios. Me hizo reconsiderar un poco las cosas, no tanto respecto a mí como respecto a quien nos lee.

...Es que no sé por qué a la prosa se la tiene como el patito feo de la poesía, cuando hasta en una simple pared de ladrillos hay poesía (ni hablar de la que puede haber en un buen cuento, o en una novela, o hasta en un artículo de prensa).

Yo creo que si alguien comprendió lo que quise expresar en estas líneas fuiste tú. Por eso, por tu entrega para leer y comprender y devolver, te agradezco. Tu comentario dice mucho más que mi poema y yo me siento honrado por ti. Gracias.
 
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