Espejo líquido
Frente al cristal que
ahora fundido está
el tiempo se derrite,
la luz no se refleja
realmente se refracta
y sigue por las paralelas
de un mundo onírico
que se pierde entre lo material
y lo fluido del universo visto,
al espejo que se diluye
entre el ser y el alma de la mirada.
Profundidad en cada mililitro
de ese líquido que se generó
por un sueño tan irreal como
un color sólido y sin fragmentar.
Ahonda en la presencia inmutable
de aquella persona que quiere ser
persona, y solo se miente para
lograr verse en una realidad
que solo es facta con su pensamiento
y únicamente es coherente con ese
humor viscoso o quizás tan diluido
como su mente y su actuar.
Ahora no hay reflejo,
solo una distorsión
que retumba como los bajos
de un sonido estridente,
únicamente que el ruido es el de tu interior,
de esa necesidad interna
y que busca la adaptabilidad
con la imagen que imagina tu ser.
® Carlos Andrés, 01-08-2023®