Sus pasos lentos hacia el dormitorio exasperaban a su esposa que, sin dominio de sus palabras, revelaba su reacción interna:
---¿Ya vas a la cama otra vez? ¡Te la pasas durmiendo Freddy! ¡Por Dios, qué hombre tan aburrido!---Exclamaba mientras molesta, lanzaba algunas ropas hacia un rincón.
Él, como si no escuchara nada, continuó en silencio hasta la cama, se dejó caer boca arriba, sus manos en la nuca y, mirada fija en el techo, comenzó a repasar mentalmente su vida, como siempre hacía antes de quedarse dormido:
"A veces todo pierde el sentido, y la vida pesa tanto que me fatiga. Es como sentirse hormiga cargando cien veces su peso y me pregunto: ¿Qué diablos hago aquí en esta casa que no siento mía; entre estas personas que me resultan extrañas? Soy un ave desorientada que confundió su hábitat. Pero, ¿Por qué? Claro, la pregunta es retórica. Conozco la respuesta. Echémosle la culpa a las apariencias. Hay que dar la imagen de que todo funciona, que todo está bien aunque la tristeza consuma tus órganos internos y en el fondo sientas asco hasta de ti mismo por cobarde y por ser tan fiel a lo que llaman principios",
Su cerebro trabajaba inquieto.
"¿Quién soy? ¿Qué he hecho? Desgastar el ocaso de mi juventud en trabajar día y noche para cuidar de un hijastro que se cree el centro del universo y que sus habitantes son sus esclavos; de una hijastra que si pudiera borrarme de su mundo, lo haría sin pensarlo dos veces; y en mimar a una esposa que, a pesar de mi amor, mi lealtad y mis reverencias como la reina de estas tierras conquistadas, jamás acepta quién soy ni lo que soy; que pretende transformarme en el bufón de la corte para su disfrute y nunca, nunca ha sabido amarme como yo lo necesito".
Ahora, todo su cuerpo se estremeció sin quererlo.
"Si tan solo se sentara junto a mí y, acariciando suavemente mi cuerpo con sus manos, preguntara con la voz más dulce:---¿Qué te sucede mi amor? ¿Puedo ayudarte?---Tal vez esas serían las palabras mágicas que sanarían mi tristeza. Pero no, no sé de miradas apasionadas, ni de amor, ni de abrazos tiernos, ni de besos encendidos...Solo frío, mucho frío en el alma; distancias insalvables; abismos sin puentes; todo un universo vacío e inexplicable entre ambos cuerpos"
De pronto su rostro se endureció.
"Es triste e incómodo ser siempre para ellos, el alumno que reprobó el examen; el chico poco agraciado del aula; el payaso de quien nadie se ríe; el empresario fracasado; el tipo de costumbres raras; el soñador; el que nunca tendrá éxito; aquel a quien preguntan: ¿Por qué haces muecas?, cuando dedica la mejor de sus sonrisas y a quien hacen mutis en su propio teatro. ¡Es difícil vivir dos vidas! ¡Nadie en el trabajo o en el barrio imaginaría jamás cómo realmente es! Allá soy todo lo contrario, el tipo más alegre que jamás han conocido; el que siempre da el consejo certero; aquel en quien más confían, sin saber que soy el ceniciento que se transforma a la hora de regresar a casa".
Freddy continuaba sumido en sus pensamientos, mientras escuchaba los tirones de su esposa afuera.
"Ya sé, ya sé que muchos me dirían: ¡Escapa! ¡Consigue otra vida!. Pero no es tan fácil. Por una parte, esta no es mi primera relación ni mi primer matrimonio y en ninguno han faltado los problemas. Unos dirían: ¡No tienes suerte en el amor! Otros: ¡No has sabido buscarlo!. Ya da igual cómo sea, sigo siendo tan infelíz como siempre y las dudas están ahí. Así que, ¿Qué garantiza que si me voy encontraré lo que busco?. Por otra parte, no es tan sencillo abandonar lo que se ha construido durante años con tanto dinero, sudor y sueños".
Se levantó solo un momento para apagar la luz y volvió a acostarse.
“Algunos me recriminarían y me llamarían cobarde. Los entiendo, hasta yo lo hago a veces. Sin embargo, aún no encuentro las fuerzas en los motivos para romper mi velo, por lo que simplemente duermo. Creo que, por el momento, es una solución digna. Otros escogerían el alcohol o las drogas y dañarían, no solo sus cuerpos, sino también los de sus allegados. Pero durmiendo, !Todo es distinto! !Nadie se perjudica! Y, además, !Es asombrosa la capacidad del cerebro para inventarse historias! Allí somos los héroes invencibles; los suertudos, los aclamados, los dueños del amor, en fin, todo lo que esperamos de la vida real. Es el refugio perfecto para los frustrados e indecisos. Sé que un día mi vida podrá ser diferente, pero por el momento, solo puedo soñar, soñar y soñar, sobre todo porque es gratis y divertido.
Sus ojos se cerraron mientras una sonrisa resignada aparecía en sus labios, y poco a poco fue adentrándose en la siguiente aventura, una más que le haría olvidar las viejas heridas del presente.
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