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Era un séptimo piso...

MarcosR

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Era un séptimo piso
de un edificio lúgubre.
Las paredes roídas,
pintadas de humedades,
rezaban maldiciones,
y cruces invertidas.
Ahí estaba el cordero,
a los pies de la cama,
con el dorso desnudo,
y los ojos en blanco.
Murmurando conjuros,
fatigado de espinas,
por una larga noche
de unos meses,
o años.
En el balcón,
la sangre se estancaba,
y en un hilo,
que el viento de la tarde
hacía llovizna,
caía sobre los autos de la calle,
manchando parabrisas, y retinas.
Amontonada de ojos,
la vereda,
que miran para arriba,
hacia la nada.
Murmuraban vecinos
sus teorías.

Los diarios
han dicho
que el problema,
habría sido el consumo
excesivo de sustancias...

En la mesa
hay un pacto firmado,
por dos almas.
Una jeringa, un vaso, una botella.
No se encontró un cadáver,
ni una herida,
sólo Cristo sangrando boca abajo.
 
Última edición:
Existen muchas formas por ahí que se dicen son su manera de adorar. Nos dejas un magnifico poema y tema para este foro,
besos que no son nada misteriosos mi estimado amigo
Hola querida Guadalupe.
Qué gusto que te haya gustado.
Es cierto, hay muchas formas de adoración, en este caso se trata de una bastante oscura.
Muy agradecido por tus palabras y tu visita.
Gran abrazo amiga!!
 
Era un séptimo piso
de un edificio lúgubre.
Las paredes roídas,
pintadas de humedades,
rezaban maldiciones,
y cruces invertidas.
Ahí estaba el cordero,
a los pies de la cama,
con el dorso desnudo,
y los ojos en blanco.
Murmurando conjuros,
fatigado de espinas,
por una larga noche
de unos meses,
o años.
En el balcón,
la sangre se estancaba,
y en un hilo,
que el viento de la tarde
hacía llovizna,
caía sobre los autos de la calle,
manchando parabrisas, y retinas.
Amontonada de ojos,
la vereda,
que miran para arriba,
hacia la nada.
Murmuraban vecinos
sus teorías.

Los diarios
han dicho
que el problema,
habría sido el consumo
excesivo de sustancias...

En la mesa
hay un pacto firmado,
por dos almas.
Una jeringa, un vaso, una botella.
No se encontró un cadáver,
ni una herida,
sólo Cristo sangrando boca abajo.
Una escena sombría e inquietante en un apartamento ruinoso en un séptimo piso.
Un cordero, símbolo de la inocencia, se yuxtapone a un fondo de oscuridad y sufrimiento.
Me gustó la imagen de Cristo crucificado sumándole naturaleza trágica y enigmática.

Saludos
 
Una escena sombría e inquietante en un apartamento ruinoso en un séptimo piso.
Un cordero, símbolo de la inocencia, se yuxtapone a un fondo de oscuridad y sufrimiento.
Me gustó la imagen de Cristo crucificado sumándole naturaleza trágica y enigmática.

Saludos
Hola amigo Alde.
Muchas gracias por rescatar estos versos.
Me alegra mucho saber que te ha gustado.
Te mando un gran abrazo desde el sur.
 
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