elpoetaartesano
Poeta que considera el portal su segunda casa
En un día de los mas remotos siglos
me puse a caminar con pasos esquizofrénicos,
sin parar, hacia ningún sitio.
Camine por el cielo y también
por el infierno de mis sueños.
Dadme la verdad pedía,
dadme la verdad que todos poseéis
que vengo de muy lejos,
mas allá del absurdo,
mas allá de los pilares del mundo,
dadme la sabiduría que todos poseéis
que no se donde voy.
Y un niño me ofreció un beso y una sonrisa,
un beso pequeño como sus labios
y grande como su inocencia,
y una sonrisa limpia como el rocío
y sana como la alborada.
También vi a un delincuente
de la casta de los parias y marginados,
salido de chabolas y suburbios,
que me robó un poco de mi amor
y lo metió en una caja en la que escondía mas cariño,
guardándola para que no se la viera nadie
mientras sonreía en su ensimismamiento,
y me fui contento porque vi
que no son tan malos los delincuentes.
También vi hombres pequeños, enanos de corazón,
someter a multitudes que pedían pan
mientras ellos nadaban en la abundancia.
Y una prole de hombres de buena posición,
honrados por lo brillantes y limpias
que estaban sus máscaras, que ataban y esparcían
cadenas de maldición social
sobre pecadores y publicanos.
Vi muchas clases de personalidad y etiqueta,
y cerré los ojos meditando donde me encontraba yo,
en fin pensando sobre todo, y cuando los abrí
vi al hombre, volví a cerrarlos y cuando los volví a abrir,
ya no vi nada.............................................................​
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