danie
solo un pensamiento...
No subsistirá en la negritud, un hado.
No permanecerá la noche, refugiada en mi regazo.
Sucumbiré y consumiendo la amalgama
No permanecerá la noche, refugiada en mi regazo.
Sucumbiré y consumiendo la amalgama
del insufrible cosmos,
suprimiré los poliedros y sus fisonómicas tangentes,
los galardones y sus hazañas refugiadas en el tiempo,
los continentes y sus poliglotas urbanidades,
los continentes y sus poliglotas urbanidades,
el dolor de una madre ante las filosas espinas de la mosqueta
que habita en sus aposentos ¡Hijo de su propio muerte!
los lados del triangulo litigante,
principio, causa y efecto, producto de la conciencia:
indagare sobre la meticulosa teoría de Gestalt,
reluciendo el recóndito pasado
conscripto que se alberga en la mente.
Borraré el monopolio del distante ámbito humano.
Descubriré el polvo de la tradición,
Borraré el monopolio del distante ámbito humano.
Descubriré el polvo de la tradición,
polvareda del tamo de la bitácora de este exilado.
Estoy despidiéndome del póstumo occidente
Estoy despidiéndome del póstumo occidente
y del vuelo de las alondras,
meciéndose en la hamaca del plenilunio
oigo el postremo himno del pájaro cuco.
oigo el postremo himno del pájaro cuco.
Morderé la manzana madura
depositada en tus senos congruentes,
ese fruto que nos tienta con codicia y devoción.
El Legado de un laico,
en mi último afán me desvanezco
en la hacienda del aspecto ¿Tal vez por recelo?
Para renacer en el psicoanálisis de Freud
y en ese complejo Edipo.
¡Esto, no me lo predijo el oráculo de Delfos!
Solo es una visión quimera de la defunción
de ese pretendiente de mi madre ¡Llamado padre!