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El sueño

La noche es sombra azul del paraíso,
algo igual a enclaustrar el pensamiento,
cederle toda autoridad al sueño
como cede el amor al sacrificio.

Durmiendo se abre un raro laberinto
de paredes nubladas y de espejos,
pasillos inventándose en un cuerpo
mentalizado a perseguir delirios.

El inconsciente crea la mirada
y el espectáculo, teatro oscuro
donde actúa mi polvo figurado.

Vigilia y sueño tienen piel amarga,
Son dos repúblicas en contrapunto,
dos visiones turnándose mi espacio.
 
El poema nos invita a explorar la frontera entre la vigilia y el sueño, mostrando cómo nuestra mente, al descansar, se convierte en un escenario de enigmas y reflejos. La noche, con su sombra azul, no es solo ausencia de luz, sino un espacio donde el pensamiento se entrega al misterio, y donde los laberintos del inconsciente despliegan sus propios caminos. Entre la vigilia y el sueño, entre la realidad y el delirio, descubrimos que nuestra existencia es un juego de miradas, de dualidades que nos permiten percibir la vida desde múltiples perspectivas, recordándonos que incluso en la oscuridad, el espíritu sigue activo y creativo.

Saludos cordiales
 
La noche es sombra azul del paraíso,
algo igual a enclaustrar el pensamiento,
cederle toda autoridad al sueño
como cede el amor al sacrificio.

Durmiendo se abre un raro laberinto
de paredes nubladas y de espejos,
pasillos inventándose en un cuerpo
mentalizado a perseguir delirios.

El inconsciente crea la mirada
y el espectáculo, teatro oscuro
donde actúa mi polvo figurado.

Vigilia y sueño tienen piel amarga,
Son dos repúblicas en contrapunto,
dos visiones turnándose mi espacio.
Visiones alternas que se turnan para ocupar el espacio entre la realidad y la fantasía.

Saludos
 
El poema nos invita a explorar la frontera entre la vigilia y el sueño, mostrando cómo nuestra mente, al descansar, se convierte en un escenario de enigmas y reflejos. La noche, con su sombra azul, no es solo ausencia de luz, sino un espacio donde el pensamiento se entrega al misterio, y donde los laberintos del inconsciente despliegan sus propios caminos. Entre la vigilia y el sueño, entre la realidad y el delirio, descubrimos que nuestra existencia es un juego de miradas, de dualidades que nos permiten percibir la vida desde múltiples perspectivas, recordándonos que incluso en la oscuridad, el espíritu sigue activo y creativo.

Saludos cordiales

Gracias, amiga Rosa, por estar entre mis letras comentando lo cual me alegra mucho. Un gran análisis.

Saludos cordiales.
 
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