prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
El silencio es como la leche: no siempre es de vaca.
No te lo puedes quitar a solas, alguien lo tiene que mamar.
A temperaturas altas tiene más volumen que peso.
Cuaja en el tiempo.
Tiene un precio.
Puede salir amargo, depende que pensamientos te nutren.
Hierbe muy rápido, a la temperatura de una lágrima a veces...
El silencio hasta nace de la leche, ya lo he dicho,
cuando se coge el pezón en la boca.
Si corre, corre por los dos senos.
No puede haber silencio indivisible, siempre se divide a dos o más.
Hablar es pedir silencio.
Igualito a la leche.
A menudo miro a las mujeres, no hay duda
que cargan más silencio que los hombres.
Es ese liquido blanco que no está blanco del todo.
Ese olor que tiene la niebla.
Es de todos.
Los huérfanos son los únicos sin derecho a tener silencio...
No te lo puedes quitar a solas, alguien lo tiene que mamar.
A temperaturas altas tiene más volumen que peso.
Cuaja en el tiempo.
Tiene un precio.
Puede salir amargo, depende que pensamientos te nutren.
Hierbe muy rápido, a la temperatura de una lágrima a veces...
El silencio hasta nace de la leche, ya lo he dicho,
cuando se coge el pezón en la boca.
Si corre, corre por los dos senos.
No puede haber silencio indivisible, siempre se divide a dos o más.
Hablar es pedir silencio.
Igualito a la leche.
A menudo miro a las mujeres, no hay duda
que cargan más silencio que los hombres.
Es ese liquido blanco que no está blanco del todo.
Ese olor que tiene la niebla.
Es de todos.
Los huérfanos son los únicos sin derecho a tener silencio...
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