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El parque maravilloso

bueno yo no te alabare como escribes ,ni te dire que tu cuento esta hermoso,yo soy critica ,siempre dije que los criticos son artistas frustrados jaja asi que comprendeme, yo critico como lectora que esta mal acostumbrada a leer de todo y te dire que no me gusto porque siento que le falta algo ,siento que quisiste jugar con el factor sorpresa, como que hubo un corte muy abrupto y ahi se fue toda la magia, perdona mi sinceridad :), igual sabes que siempre te leo.
Gracias amiga, siempre viene bien la sinceridad. Me agrada que digas las cosas como las sientes. Un abrazo y gracias por leerme.
 
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Sí, papá, aquí en esta ciudad tenemos un parque maravilloso. Se puede pasear tranquilamente por sus pasillos repletos de una exuberante vegetación. Abundan las flores de todos los colores. Los niños saltan y ríen ante tanta belleza, y sus padres al verlos tan felices vuelven a su ya olvidada infancia. Hay pájaros de bellos colores y cantos armoniosos. Hay también toda clase de animales: tigres mansos como corderos; morsas adaptadas a vivir alejadas del agua y del frío polar; serpientes que guardan su veneno tan solo para los avariciosos. Tan solo los corazones puros pueden vivir en este parque. Hay quien dice que se han producido algunas desapariciones; también que algunas personas han muerto en extrañas circunstancias. Nada importante comparado con la felicidad que el parque nos ofrece. Cada vez que me acerco con mis hijos, veo innumerables milagros. El otro día, estando sentada en uno de sus bancos, se me acercó un tigre que se acostó a mis pies. Con su lengua lamía mis piernas; sobre su cabeza, se posaron cinco pajarillos que después volaron hasta una higuera con higos de muchos colores. El animal que más gusta a los niños es un elefante rojo; se sientan sobre su trompa y se mecen mientras ríen con una risa ensordecedora.
Perdóname, papá, se me olvidó advertirte sobre uno de los peligros del parque. Te veo ahí, en el ataúd, sin cabeza y no te reconozco. Ya formas parte de la nada. Ya no forman parte de ti la soberbia y la avaricia. Ahora tienes tu merecido. Toda tu crueldad de antaño se ha vuelto contra ti. Todo lo que has vivido te ha convertido en un muerto descabezado. Perdóname papá, se me olvidó decirte que a algunas personas se les aparece un viejo con una guadaña; tiene el poder de ver en el interior de las almas. A quien posee un alma perversa le corta la cabeza. Parece que eso es lo que a ti te sucedió. Al ver tu alma negra como el carbón gritaría de júbilo. Es feliz cortando las cabezas de los que no son buenos. Cada vez que corta una cabeza su barba y su cabello crecen un centímetro. No es extraño encontrárselo con el cuerpo lleno de pájaros. El cabello y la barba le llegan al suelo. Tiene los ojos verdes y de un brillo flamígero. Algunas veces, al correr jugando tras una ardilla azul o un pajarillo, se pisa la barba y cae al suelo, y entonces ríe como un niño.

Eladio Parreño Elías

14-Septiembre-2011


Dulcinista, precioso tú relato. Al principio
todo maravilloso, pero como tú me indi-
caste, el final totalmente "TERRORIFICO"
Miles de estrellas a tú relato.
 
... una suculenta mesa... de útiles, enceres... y alimentos silvestres...jeje Magnifico relato Dulcinista, felicidades, siempre un placer, muchas gracias

Abrazos
 
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