• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

El chupacabras

prisionero inocente

Poeta que considera el portal su segunda casa


Yo no miro las nubes.

Me provocan repugnancia esos algodones ensangrentados
que flotan a la deriva.
El agua transita siglos de barro para terminar golpeando el paraguas.
La codorniz del alma huye por las venas varicosas del insomnio
hacia un lugar de prostíbulos y trilladoras arcaicas,
entre efigies de inocencia perdida y tranquilizantes
-símbolos innecesarios que palidecen en las avenidas-
Está nevando dentro de los pozos, en las madrigueras donde rezan caracoles miopes.
Yo no miro para ver, pero el reto de parpadear sin exprimir lágrimas
es una lucha perdida. Por eso mantengo vigilando
como un chupacabras condenado a ser leyenda mientras se escribe su nombre
entre hachas y gritos de odio.
Me llamo Ser, sin prefijo de muerte, con cláusulas que niegan la voluntad del destino.
 
Última edición:
Genial poema, donde el Ser intenta sobrevivir a esa lluvia oscura del destino. Mis aplausos a tu obra. Un abrazo.
 


Yo no miro las nubes.

Me provocan repugnancia esos algodones ensangrentados
que flotan a la deriva.
El agua transita siglos de barro para terminar golpeando el paraguas.
La codorniz del alma huye por las venas varicosas del insomnio
hacia un lugar de prostíbulos y trilladoras arcaicas,
entre efigies de inocencia perdida y tranquilizantes
-símbolos innecesarios que palidecen en las avenidas-
Está nevando dentro de los pozos, en las madrigueras donde rezan caracoles miopes.
Yo no miro para ver, pero el reto de parpadear sin exprimir lágrimas
es una lucha perdida. Por eso mantengo vigilando
como un chupacabras condenado a ser leyenda mientras se escribe su nombre
entre hachas y gritos de odio.
Me llamo Ser, sin prefijo de muerte, con cláusulas que niegan la voluntad del destino.


Ser incitante entre las ramas de un sacrificio de sensaciones que se mantienen
con fuerza frentre a sus sufrimientos. leyenda, realidad impotencia frente a sus
manglares de magia. luzyabsenta.
 
Isaías 34:14
Y los frecuentadores de regiones áridas tienen que encontrarse con animales aulladores, y hasta el demonio de forma de cabra llamará a su compañero. Sí, allí la chotacabras ciertamente tendrá su reposo y hallará para sí un lugar de descanso.[SUP][/SUP]

Tus líneas tienen un manifiesto... un sentido congruente con un temor milenario.

Interesante, Prisionero. Gracias por compartirlas.

Un abrazo.
 
wow hace tiempo no te leía y me dejas perpleja con tus versos sin duda magistrales y originales, sabes que la leyenda del chupacabras empezó en puerto rico? bueno espero leerte mas seguido abrazos
 
Que buen cierre! De antología ese final querido amigo. Y que buen poema, llegando plenamente al transitar esos caminos reflexivos que abren al lector situaciones que son cotidianas y también nos pertenecen, somos esos "seres" con trajes permanentes, todo prestado, pero la mirada va y encuentra su verdad como la tuya. Pienso sinceramente que cuando uno escribe y busca verdades para moderar al epíritu a logrado reconciliar su ira, es como ir a comprar en pantuflas!!, y no es de locos... Abrazo grande.
 


Yo no miro las nubes.

Me provocan repugnancia esos algodones ensangrentados
que flotan a la deriva.
El agua transita siglos de barro para terminar golpeando el paraguas.
La codorniz del alma huye por las venas varicosas del insomnio
hacia un lugar de prostíbulos y trilladoras arcaicas,
entre efigies de inocencia perdida y tranquilizantes
-símbolos innecesarios que palidecen en las avenidas-
Está nevando dentro de los pozos, en las madrigueras donde rezan caracoles miopes.
Yo no miro para ver, pero el reto de parpadear sin exprimir lágrimas
es una lucha perdida. Por eso mantengo vigilando
como un chupacabras condenado a ser leyenda mientras se escribe su nombre
entre hachas y gritos de odio.
Me llamo Ser, sin prefijo de muerte, con cláusulas que niegan la voluntad del destino.


Genial, amigo, el surrealismo que llevan tus versos, impactantes imágenes.

Encantada de volver a tu grandísima poesía.

Un beso y todas las estrellas posibles.
 
Si, mejor mirar más allá de las nubes al ser desnudo, sin destino marcado. El Chupacabras parece ser como un chivo expiatorio donde canalizar el odio. Original siempre tu poesía amigo Marius. Un abrazo.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX a tu personal pluma, inconfundible.
 
Atrás
Arriba